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Conocimiento contemporáneo sobre Dios, sobre la evolución y el significado de la vida humana.
Metodología del desarrollo espiritual.

 
Anatomía de Dios
 

Anatomía de Dios/Anatomía de Dios


Anatomía de Dios

En nuestro planeta se han formado muchas nociones acerca de la naturaleza de Dios, del significado de nuestras vidas y de las posibilidades de su realización. A partir de éstas, surgieron diferentes agrupaciones religiosas.

Con todo, cabe mencionar que es propio de las personas tergiversar, con el paso del tiempo, las verdades eternas comunicadas por Dios, sustituyéndolas a menudo por fantasías y conceptos adaptados a sus deseos egoístas.

Pero ¿por qué pasa siempre esto? Hemos analizado este tema en detalle en el libro [13]. Por lo tanto, ahora sólo me limito a decir que ¡la razón consiste en la existencia de niveles intelectuales y éticos muy diferentes entre las personas! Las más fuertes tergiversaciones religiosas surgieron cuando el poder fue tomado por personas primitivas y agresivas. Precisamente en estos casos aparecieron las inquisiciones, las «cruzadas» y los diversos «fundamentalismos», en los cuales se les enseña a sus seguidores a buscar la propia «salvación» en el paraíso mediante, por ejemplo, el asesinato de los «infieles».

No obstante, conociendo estos numerosos hechos de la historia, no debemos concluir que la religión siempre ha traído sólo el mal para la humanidad. Los Representantes del Primordial se han encarnado en diferentes épocas y en diferentes países, vertiendo la Verdad en su pureza originaria en diversas comunidades de personas [8]. Lamentablemente, la gente de naturaleza primitiva a menudo Los mataba y Los torturaba, siendo motivada a veces por el deseo sincero de «proteger la pureza de su fe», la fe de los primitivos.

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Otra razón importante para la desaparición de los focos del conocimiento religioso más alto es el hecho de que en el pasado no existían medios suficientemente desarrollados para trasmitir y conservar la información. En la antigüedad, las personas trataban de escribir sus pensamientos en tablas de piedra, en hojas de papiro, etc. Es por eso que las notas hechas por Thoth el Atlante (Hermes Trismegisto), Pitágoras y otros Grandes Maestros* no llegaron a formar parte del patrimonio común de la humanidad a lo largo de los siglos de su existencia en nuestro planeta. Ni siquiera la impresión en papel resolvió este problema a tal grado que las personas de diferentes países, que usan distintos idiomas, pudieran intercambiar rápidamente la información respectiva.

En la actualidad, este problema ha sido resuelto con la llegada de Internet y de otras tecnologías que se perfeccionan constantemente. Esto, en combinación con el conocimiento exacto sobre Dios, acumulado por científicos que han dedicado sus vidas al estudio de este tema, permitió establecer las premisas para la creación de una base informativa universal que pudiera contener la información más importante acerca de la naturaleza de Dios y del ser humano y acerca de cómo debemos vivir en la Tierra para realizar de la mejor manera el plan del Creador con respecto a nosotros.

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Ahora no enumeraremos ni analizaremos las ideas folklóricas (es decir, ingenuas, fantásticas, paganas) sobre Dios, ideas que han existido en todos los pueblos del mundo. En vez de esto, pasemos inmediatamente a exponer el conocimiento más importante.

¡Es necesario empezar este tema presentando la información sobre la multidimensionalidad del espacio! ¡Pues tal multidimensionalidad no es solamente una especulación matemática, sino una realidad física!

Para entenderlo mejor, imaginemos un simple pastel de varias capas. Los estratos de la multidimensionalidad son como estas capas, pero a distinción de éstas, no difieren entre sí por la altura de su posición, sino por su ubicación en la escala de sutileza-grosería energética. Esta es la escala de la multidimensionalidad. El estrato más sutil de este «pastel» es la Conciencia Pri mordial, conocida también, en diferentes idiomas humanos, como el Creador, Dios Padre, Jehová, Alá, Ishvara, Tao, etc. En el otro extremo de esta escala, se encuentra el infierno, el «basurero» del Proceso Evolutivo. Entre la Conciencia Primordial y el infierno se encuentran los demás estratos (o eones). Algunos de éstos son como los «depósitos» cósmicos de «materiales de construcción» para la formación de la materia y de las almas.* Avanzando por el Camino hacia el conocimiento del Creador, es deseable conocer estos eones. Uno puede encontrarlos si aprende a cruzar el «Espejo», lo cual sólo se puede hacer desde un chakra anahata suficientemente limpio y desarrollado dentro de los límites de la caja torácica.

Podemos dar otros ejemplos que proporcionan una mejor comprensión de la naturaleza de la multidimensionalidad.

Imaginemos un acuario de cristal. El agua en éste es el principal contenido visible, pero allí también está presente la luz, que casi no interactúa con el agua; las energías de los campos electromagnéticos, que aseguran la transmisión de la información para los radiorreceptores y televisores, entre otros; las energías de los campos de gravitación de la Tierra, del Sol y de la Luna; los flujos energéticos de neutrinos y de otros componentes invisibles para la vista normal, etc.

Lo mismo sucede por todas partes, y no sólo dentro del acuario.

Para explicar este fenómeno a un niño, se le puede dar, por ejemplo, una radio sintonizada a cierta frecuencia y pedirle pasear con ésta por la casa. Esto le demostrará que el campo electromagnético, con propiedades que proveen un sonido de alta calidad, se encuentra no sólo en aquel punto del espacio donde la radio estuvo por última vez, sino también por todas las partes visibles dentro de la casa e incluso fuera de ésta.

Es más, podemos mostrar al niño que otros campos energéticos parecidos, que dan sonido en otras frecuencias, también están por todas partes y, normalmente, no interfieren entre sí, existiendo cada uno como en su propio estrato del espacio, aunque no los veamos.

Este ejemplo puede dar una buena analogía que ayuda a comprender la naturaleza de los estratos de la multidimensionalidad.

Estos estratos o dimensiones espaciales (llamados en griego eones y en sánscrito lokas) con sus habitantes (espíritus de diferentes niveles de desarrollo y Dios) existen por todas partes. Nosotros, acostumbrados a percibir solamente el plano material de nuestra existencia, no los notamos. En cambio, los habitantes de estos eones pueden contemplarnos fácilmente y, por lo tanto, influir sobre nosotros. (El Apóstol Felipe describió esta situación en Su Evangelio [8]).

No es posible ver ni estudiar directamente lo que sucede en otras dimensiones espaciales mediante los órganos de los sentidos de nuestros cuerpos ni mediante ningún dispositivo material. ¡Pues no hay manera de trasladar nuestros cuerpos materiales ni diferentes aparatos a estos eones! Sin embargo, es posible estudiar estas dimensiones con la conciencia debidamente desarrollada.

¡Pero no estamos hablando del uso de las sustancias psicodélicas, que destruyen tanto los cuerpos como las almas! (Entre los practicantes de las diversas toxicomanías, existe la opinión de que dichas sustancias producen «la entrada en el astral» y ayudan de esta manera a conocer los eones no materiales. No obstante, en este caso la persona «conocerá» sólo un eon, normalmente infernal o cercano a éste, y no podrá desplazarse entre los eones, lo que es indispensable para llegar a la Morada de la Conciencia Primordial. Tal persona tampoco podrá evolucionar, sino que, por el contrario, solamente degenerará).

El estudio correcto de los eones no materiales debe ser realizado con la conciencia completamente lúcida y a través de las etapas, descritas por nosotros, de la purificación ética y energética y luego a través de los métodos para el desarrollo de la conciencia, lo que incluye su refinación y crecimiento. Hemos descrito todo esto en detalle en el libro [9], así como en otros libros nuestros y películas educativas.* Por ende, ahora sólo quiero destacar que el practicante no podrá progresar si no pone énfasis en el desarrollo de sí mismo como corazón espiritual. Ésta es la única posibilidad.

* * *

¡Sólo en las creencias religiosas primitivas, Dios es representado en forma de un humano o en forma de algún animal! Pero, en realidad, Él —en los Aspectos del Absoluto y de la Conciencia Primordial— es infinito y eterno. ¡Su magnitud es la magnitud del universo entero!

La Parte principal de Dios es la Conciencia Primordial, a La Cual Él Mismo denomina «Corazón del Absoluto» y Que se parece a un océano ilimitado. Éste es el Océano Viviente de la Conciencia Sutilísima Que existe en el estrato más profundo, llamado la Morada del Creador. Su estado allí es la Tranquilidad*.

Él no es una persona, sino la Totalidad de Todos Aquellos Que alcanzaron la Perfección y se unieron con Él. En este sentido, Él es el Unido Nosotros*, lo cual Él Mismo afirma [8].

* * *

El amor es la única emoción que puede producir la unión de las almas.

Después de desarrollarnos como amor, a través de aprender a amar a otras personas y a todo lo vivo en la Creación, así como a la Creación entera, podremos dirigir nuestro amor también hacia el Creador. ¡Para entonces ya llegaremos a ser unos corazones espirituales grandes y sutiles y luego afluimos al Creador uniéndonos con Él en el Amor!

Lo dicho no es una bella fantasía o una alegoría, sino una Realidad para Todos Aquellos Que lo han alcanzado.

El Apóstol Felipe, entre otros, describió esto en Su Evangelio. Él fue un Discípulo directo de Jesús el Cristo y ahora —al igual que Jesús y algunos de Sus otros Apóstoles— forma Parte Integrante del Unido Nosotros.

También podemos leer sobre lo mismo en el Corán, a saber, cuando Dios se comunicaba con Mahoma, Él usaba dos pronombres: Yo y Nosotros.

Sí, Él, como Él Mismo dice, es el Yo Superior, el Unido Yo y también el Unido Nosotros. Todo esto es verdadero.

Cuando se habla del Creador, normalmente se usa el género masculino. Sin embargo, es importante destacar que el Unido Nosotros está compuesto de Representantes de ambos sexos según Sus últimas Encarnaciones.

A una persona, acostumbrada a percibirse a sí misma y a los demás como cuerpos materiales, le es difícil imaginar cómo puede existir el Unido Nosotros. ¡Pero el hecho es que el ser humano no es un cuerpo, sino la energía, llamada conciencia o alma, capaz de percibirse a sí misma! El cuerpo es solamente la envoltura temporal del ser humano, dada a él o ella para su perfeccionamiento durante la encarnación. El cuerpo es como un aparato que le permite al ser humano actuar y de esta manera crecer y aprender en el mundo de la materia. El ser humano mismo es quien, principalmente, controla este aparato.

Al desencarnar, cada uno de nosotros se experimentará como alma, pero también podemos adquirir este mismo conocimiento sin desencarnar. Esto se logra a través del autodesarrollo mediante los métodos del buddhi yoga.

En la Morada del Unido Nosotros hay Tranquilidad. Las Conciencias están fusionadas en Uno Solo. La Luz intensa y la Luz-Fuego se manifiestan cuando las Intenciones del Unido Nosotros se dirigen hacia la Creación y durante los Actos realizados con la Creación y dentro de ésta.

El Unido Nosotros posee la totalidad del Poder Divino, Que puede manifestarse, entre otras formas, en el control sobre la materia, en su materialización, desmaterialización y transformación.

Los verdaderos Maestros espirituales encarnados Que se han fortalecido en la Unión con el Unido Nosotros pueden mostrarse como Grandes Obradores Divinos de maravillas.

Además de esto, estando encarnados o no encarnados, pueden salir, con una Parte de Sí Mismos como Conciencias, de Su Morada común y crear zonas de trabajo para las personas. Allí Ellos enseñan, entre otras cosas, las técnicas meditativas a los buscadores espirituales que han desarrollado la facultad de percibir a Dios directamente.

Tales Representantes de la Conciencia Primordial (o del Unido Nosotros) también son denominados como Espíritus Santos y al referirse a Ellos en Su Totalidad, se Los llama el Espíritu Santo o Brahman.

Con relación a esto, podemos analizar el concepto de la «Trinidad».

Hemos hablado suficiente de Dios Padre.

También ya debería haber quedado claro qué es el Espíritu Santo.

En cuanto a los Representantes encarnados del Unido Nosotros, cada uno de Ellos es llamado con la palabra Avatar, Mesías o Cristo, las que provienen de diferentes idiomas humanos.*

Así es la «Trinidad».

Nos queda examinar el término Absoluto.

Una vez Sathya Sai nos dijo una frase de parte del Unido Nosotros: «La Tierra es una Manifestación de Mi Existencia».

Y así es. El planeta donde nacimos y vivimos es un conglomerado multidimensional. Su materia y todos los objetos materiales son simplemente una parte de este conglomerado. Pero más profundo —según la escala de la multidimensionalidad— se encuentran otros eones, entre los cuales está la Morada de la Conciencia Primordial.

Desde las profundidades de la multidimensionalidad, la Tierra se ve llena de Luz Divina y solamente su capa exterior (la corteza) es densa y firme. Tal estructura puede ser comparada con la yema de un árbol. La yema nace de la sustancia del árbol, no es autónoma y no puede existir por sí sola, y aunque la textura de sus tejidos difiere de la textura de los tejidos del árbol, ellos (la yema y el árbol) forman uno solo.

Lo mismo pasa con los conglomerados de los planetas y de las estrellas. Éstos no son autónomos, sino que son, simplemente, las «yemas» de la Creación formadas por el Creador.

Es en este sentido en el que se habla de Dios como Absoluto. Él es Absolutamente Todo, es decir, el Creador consustancial a Su Creación.

* * *

En el marco de este artículo, nos queda analizar el tema de las Manifestaciones Divinas de Luz y de Fuego.

El hecho es que, dirigiéndose hacia Sus zonas de trabajo, los Representantes del Unido Nosotros salen (o proceden, emanan) de maneras diferentes, con una Parte de Sí Mismos, de Su Morada común. Algunos lo hacen siendo Conciencias completamente transparentes. Así se manifiestan, por ejemplo, Huang Di, el Apóstol Felipe y Gautama Buda. Otros crean sobre Sus zonas de trabajo los Mahadobles, que son unas Formas gigantes, normalmente antropomorfas, compuestas de Luz Viviente. Según nuestras observaciones, la mayoría de los Maestros Divinos se presentan en forma de Mahadobles. Sin embargo, aparte de esto, algunos de Ellos pueden también crear formas similares al Sol que vemos desde la Tierra y brillar derramando Luz-Fuego.

A las Manifestaciones de los Espíritus Santos parecidas al Sol, intensas y fijas con respecto a la superficie de la Tierra, Jesús las llamó «Soles de Dios» [20]. Su color puede ser dorado claro o tener un tono anaranjado (como lo tiene Suria) o rojizo (como lo tiene Sarkar). También hemos observado los «Soles de Dios» creados por Jesús, por Sus Apóstoles Juan y Marcos, por Sathya Sai, Yamamata, Eagle, Asiris, Odín, Adler, Bartolomeo, Nikifor, Ptahhotep, Larisa, Sulia y Lada.*

Cada uno de los Espíritus Santos puede tener varias zonas de trabajo, localizadas a veces a una distancia de miles de kilómetros la una de la otra. A propósito, Sathya Sai nos da ahora una excelente posibilidad para estudiar esta actividad de los Maestros Divinos, puesto que tiene un cuerpo material en Su ashram en la India. Esto nos permite observar los aspectos invisibles, para una mirada externa, del trabajo de este Gran Avatar de la actualidad, a saber, cómo Él se reparte como Conciencia para ayudar a las personas encarnadas.

Él sale de la Morada del Unido Nosotros en forma de un grandioso «Sol de Dios» Que empieza a brillar desde Su ashram. Este es el centro de Su actividad en la Tierra. De allí Él también estira Sus numerosos Brazos Divinos hacia diferentes zonas en la superficie de la Tierra. Estos Brazos atraviesan el Océano del Unido Nosotros como lechos subterráneos de ríos de fuego y terminan en Sus zonas de trabajo, pequeñas o grandes, sobre las cuales se elevan Sus Mahadobles y, como en un caso particular conocido por nosotros, un «Sol de Dios».

Los «Soles de Dios» a veces se ven como si estuvieran «detrás del horizonte», pero más a menudo se elevan, en menor o mayor grado, sobre la superficie de la Tierra.

Los «Soles de Dios» son las estructuras limítrofes que se forman en los lugares en los cuales algunos Representantes de la Conciencia Primordial salen de Su Morada común.

Los «Soles de Dios» son una de las manifestaciones del Fuego Divino.

Podemos utilizar este Fuego, creado por los Espíritus Santos o por los Avatares, para la limpieza energética y sanación de nuestros cuerpos, así como para la Divinización de su materia. El Fuego Divino no quema a los que avanzan con éxito hacia la Perfección; por el contrario, las almas infernales (encarnadas y no encarnadas) no Lo toleran.

Los verdaderos practicantes espirituales pueden aprender a permanecer en el Fuego Divino como almas o conciencias junto con sus cuerpos a condición de tener un «Sol de Dios» disponible para tal trabajo. Después de aprenderlo, podrán, entre otras cosas, eliminar de sus cuerpos todas las energías que son diferentes del Fuego Divino. Como resultado, los cuerpos y sus energías se purifican, se sanan y se transforman. Además, desde los cuerpos completamente purificados es mucho más fácil entrar en los eones Divinos. (De ninguna manera es posible hacerlo desde un cuerpo contaminado con las energías groseras).

Cabe mencionar que será mucho mejor si el practicante mismo aprende a convertirse en un «Sol de Dios» en lugar de usar los «Soles» de los Maestros Divinos.

¡Para este mismo propósito fuimos encarnados en la Tierra! ¡Con este fin Dios nos envió aquí!

Preguntémonos: ¿Hasta qué grado concuerda mi vivir con el Camino examinado?

¡Con todo, es importante tener en cuenta que cada uno debe empezar su autotransformación desde las bases! ¿Cuáles son? Cada persona debe comprenderlo por sí misma estudiando escrupulosamente los materiales mencionados al final de este libro.

* * *

Rogar a Dios por la «salvación» es una práctica absurda e inútil. ¿Acaso no dijo Jesús el Cristo que la Morada del Creador se alcanza y se conoce mediante los propios esfuerzos espirituales? (Mateo 11:12; Lucas 16:16)

Además, Él dijo: «¡Sean perfectos como Su Padre Celestial es perfecto!» (Mateo 5:48) y «(…) ¡Aprendan (esto) de Mí! (…)» (Mateo 11:29).

Sí, Jesús y todos los Espíritus Santos están dispuestos a ayudar a cada persona encarnada. ¡No obstante, las personas, por su parte, también deben esforzarse en su autodesarrollo!

¡No tenemos ningún fundamento para tratar a Dios como nuestro «sirviente», quien, como creen algunos, nos debe complacer y «salvar» a pesar de que continuamos viviendo en los vicios!

Cuando Dios mira a las personas que Le ruegan por la «salvación», Le surge una pregunta muy oportuna: ¿cómo salvarlas? ¡Pues ellas mismas no hacen nada para su salvación! ¡No cumplen Nuestras* recomendaciones a pesar de todos Nuestros esfuerzos, a pesar del Gran Sacrificio de Jesús el Cristo, Quien regaló a la gente las Enseñanzas sobre el Camino que lleva a Nuestra Morada común! ¡Y sólo allí es posible encontrar la Salvación verdadera y definitiva! A propósito, ¿acaso el parasitismo, por demás fastidioso, es la cualidad que Nosotros debemos estimular en las personas? ¡Pues no! ¡Ellas deben trabajar sobre sí mismas! ¡Y sólo quienes lo hagan recibirán Nuestra ayuda en abundancia!

Hace decenas de años, el autor de este libro comprendió esta verdad y aceptó a Dios como su Maestro. ¡De esta manera él mismo logró salvarse y también ayudar a muchas otras personas en este Camino!

¡Es incomparablemente más difícil abrir un nuevo camino que recorrer uno ya abierto! ¡Ahora este Camino está abierto para ustedes! ¡Basta solamente estudiar las «reglas de tránsito» y comenzar a viajar!

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