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Conocimiento contemporáneo sobre Dios, sobre la evolución y el significado de la vida humana.
Metodología del desarrollo espiritual.

 
Dharma, Dharmakaya, Nirodhi, Nirvana
 

Anatomía de Dios/Dharma, Dharmakaya, Nirodhi, Nirvana


Dharma, Dharmakaya, Nirodhi, Nirvana*

El término dharma tiene dos significados estrechamente relacionados: la ley de la existencia y la predestinación.

Se puede hablar del dharma como la predestinación individual de una persona concreta y como la Ley Eterna y Universal de la Evolución y de nuestra existencia (esta Ley se llama Sanatana Dharma en sánscrito).

Claro está que es posible comprender completamente el dharma individual sólo a partir de la compresión del dharma universal. Por lo tanto, examinemos en breve los fundamentos del conocimiento sobre Sanatana Dharma.

En el ilimitado espacio universal, existe el Unido Macroser llamado Absoluto.

Este Ser es eterno e infinito. También es multidimensional, es decir, existe simultáneamente en varias dimensiones espaciales, llamadas en sánscrito lokas o, en griego, eones.

Su Esencia es la Conciencia Primordial, designada por las personas (en diferentes lenguas) como Ishvara, Creador, Alá, Tao, Dios Padre, etc. Esta Conciencia Primordial es el «Corazón del Absoluto» o, en otras palabras, Su Parte Principal y existe en la dimensión espacial más alta y sutil que se llama la Morada del Creador.

El Absoluto se encuentra en proceso permanente de Desarrollo, de Evolución.

Con este propósito la Conciencia Primordial crea las «isletas» de materia (prakriti) usando los depósitos de la protomateria (o protoprakriti) que existen en el cosmos. Luego los embriones de las almas individuales son instalados en estas «isletas». Así pueden desarrollarse pasando a través de las etapas de crecimiento en los cuerpos materiales cada vez más complejos de diversas especies biológicas, encarnándose primero en los más simples y diminutos, luego en otros más complejos (como son los cuerpos de las plantas y de los animales) y luego, finalmente, en los más complejos de todos, los cuerpos humanos.

El significado de todo esto consiste en el desarrollo de dichas almas hasta el nivel en que sean dignas de afluir a la Conciencia Primordial enriqueciendola con ellas mismas, lo que, sin duda, es posible hacer solamente despues de muchas encarnaciones humanas exitosas.

La Conciencia Primordial es la Unidad de Todos Quienes La alcanzaron. El proceso de Su enriquecimiento marcha eternamente y tiene lugar ahora también.*

Cabe mencionar que en cada planeta habitado por seres encarnados, se desarrollan dos procesos simultáneos de evolución: a) la evolución de los cuerpos orgánicos en los que encarnan las almas y b) la evolución de las almas que se encarnan en dichos cuerpos. Estos dos procesos están dirigidos por la Conciencia Primordial mediante los Espíritus Santos.

En la etapa humana de desarrollo, la persona misma es quien, principalmente, determina la rapidez de su evolución. A cada uno de nosotros, los humanos, nos fue dado el libre albedrío, lo que significa que tenemos el derecho a escoger el propio camino: hacia la Conciencia Primordial o hacia la dirección opuesta, hacia el infierno, el «basurero» del Proceso Evolutivo.

Entonces ¿cómo podemos llegar a ser partes de este Proceso Evolutivo de la mejor manera?

Podemos formular esta pregunta de otro modo para que la respuesta sea más clara. ¿Cómo podemos llegar a ser perfectos y en qué consiste la Perfección?

Analicemos cuáles son las propiedades de la Conciencia Primordial, el Patrón de la Perfección.

¡Ella es a) la forma de conciencia más sutil y b) es inmensa!

Por lo tanto, para empezar, debemos acostumbrarnos a vivir en los estados emocionales sutiles y sutilísimos. ¡Pues las emociones son los estados de nosotros mismos como conciencias individuales (o almas)!

Habiéndonos acostumbrado a vivir en la Tierra en las emociones sutiles, nos encontraremos después de la desencarnación entre almas semejantes en el paraíso, como mínimo.

En cambio, el hábito de vivir en la grosería emocional predetermina al infierno y una vida entre seres semejantes también.

Con todo, nuestra Meta final no es el paraíso, sino el establecerse en la Morada de la Conciencia Primordial en la Unión infinita con otros Espíritus Santos. De esta manera no solamente La enriquecemos con todo lo mejor que hemos acumulado, sino también obtenemos la posibilidad de servir y de ayudar a otros seres en su desarrollo desde este nivel de la Perfección Más Alta.

Para ayudarnos a desarrollar con más facilidad la sutileza de las conciencias, los Representantes del Creador nos han comunicado los principios de la vida llamados mandamientos. Éstos nos recomiendan, entre otras cosas, vivir sin emociones negativas (ver más detalles en [2,8-10,13-19,22]). Jesús el Cristo y Sathya Sai Baba nos dieron las enumeraciones más completas de estos mandamientos. Destaco también que es imposible asimilar bien dichos principios de la vida sin aprender el arte de la autorregulación psíquica [9].*

Además, es necesario entender que el factor decisivo para poder recorrer el Camino hacia la Perfección es el nivel intelectual de la persona. ¡Es así porque sin un intelecto desarrollado no es posible comprender ni siquiera la esencia del Proceso Evolutivo Universal y mucho menos el significado de los mandamientos Divinos concretos!

A la luz de esto, podemos entender por qué existen tantas tergiversaciones religiosas en nuestro planeta. Algunos ejemplos de éstas son la «invención de dioses» y la imposición de diversas «reglas» supuestamente religiosas a los creyentes. Dichas reglas determinan, entre otras cosas, qué ropa deben llevar, cuáles son las oraciones que deben leer en voz alta, cuáles son los movimientos corporales que deben hacer, etc. ¡Y a menudo todo esto sustituye y desplaza los verdaderos esfuerzos por el autoperfeccionamiento!

El aspecto intelectual del perfeccionamiento es el que se desarrolla con más lentitud y dificultad en comparación con el aspecto de fuerza (o de poder) y con el aspecto emocional. Y es necesario entender que no se debe enseñar métodos complejos del trabajo meditativo a personas poco desarrolladas intelectualmente. Este es el caso, en primer lugar, de las personas ontogénicamente jóvenes (es decir, jóvenes en su encarnación actual) y de las personas psicogenéticamente jóvenes (es decir, jóvenes según la edad del alma en toda su evolución) [5-11].

Uno de los parámetros para evaluar el componente intelectual de una persona es la creatividad de su mente.

Entonces, ¿qué debemos hacer para desarrollar nuestros intelectos lo más eficazmente posible? La respuesta es sencilla: ¡debemos estudiar todo lo que puede ser útil en el Camino espiritual! Esto incluye conocimientos en medicina, biología, filosofía, etnografía, diversos géneros de arte, geología, física, etc.

* * *

Dharmakaya es el «cuerpo del Camino». Sin embargo, en este caso no se trata de un cuerpo material común, sino de un nuevo cuerpo, no material, el que formamos de la energía de la conciencia individual. Dicho cuerpo sirve para recorrer el Camino que nos lleva del estado de una persona «ordinaria» a la Perfección espiritual y a la Unión con la Conciencia Divina.

Alma (en el significado habitual) se denomina en sánscrito con la palabra jiva.

También existe la palabra buddhi, la que se usa para denominar aquella alma que se está desarrollando mediante los métodos del buddhi yoga. Prestemos atención al hecho de que la palabra buddhi tiene la misma raíz que el término Buddha (Buda en español). Este término, a su vez, se usa para denominar a aquella Persona Que ha alcanzado la Perfección mediante el buddhi yoga.

Se puede decir que el buddhi yoga (del cual Krishna habló a través del Bhagavad-Gita [8,11]) es el conjunto del conocimiento y de los métodos para el desarrollo del dharmakaya, y la palabra dharmakaya es un sinónimo completo o parcial* de la palabra buddhi.

¿Cuál es entonces la metodología del buddhi yoga?

La base de esta metodología es el desarrollo del corazón espiritual, una estructura energética que se forma inicialmente en el chakra anahata (o el dantian central) y que después existe, se desarrolla y funciona ya fuera de los límites del cuerpo material.

Es importante destacar que todas las personas, independientemente de la edad de los cuerpos y las almas, pueden prepararse para esta gran etapa de su desarrollo (el buddhi yoga) sin peligro y con resultados maravillosos. Se trata de la «apertura» y la limpieza del anahata, de la facultad de vivir en éste y percibir desde este chakra la información proveniente del mundo exterior, así como de reaccionar correctamente a ésta. El chakra anahata es el responsable de la generación de toda la diversidad de las emociones de amor. Cada uno puede experimentarlo por su propia cuenta. Basta sólo entrar en el anahata y quedarse allí. ¡En este caso, ningún pensamiento negativo o emoción (tal como irritación u otras formas de ira) surgen en nosotros! Al estar en el anahata, podemos experimentar sólo las emociones de amor: la ternura, la gratitud, la admiración, el respeto, etc.

Quienes han aprendido esto —a través del arte de autorregulación psíquica— también podrán evitar en sus vidas muchos pensamientos y actos incorrectos que se originarían de sus posibles estados emocionales groseros y que producirían consecuencias kármicas negativas.

Las personas que han logrado la estabilidad en los estados anaháticos también podrán alcanzar luego la Unión con la Conciencia Primordial. Pero aun si ellos no alcanzan esto en sus encarnaciones actuales, serán los habitantes del paraíso hasta sus siguientes encarnaciones, las cuales serán mucho más favorables en todos los sentidos, incluyendo en el sentido de las condiciones propicias para continuar con su perfeccionamiento espiritual.

Entonces, ¿cómo podemos desarrollar nuestros dharmakayas?

Para poder hacerlo, debemos aprender lo siguiente:

1. Entrar en el chakra anahata completamente (con toda la conciencia) y mirar desde allí no sólo hacia delante, sino también hacia todas las seis direcciones (es especialmente importante aprender a mirar hacia atrás).

2. Expandirse siendo el corazón espiritual fuera del propio cuerpo material. En esta tarea, nos pueden ayudar las técnicas que consisten en llenar con uno mismo (como conciencia) primero los «capullos» de los árboles convenientes para este trabajo, luego las inmensidades sobre los grandes depósitos de agua, sobre los desiertos, etc. Después, a condición de que el practicante haya alcanzado el nivel apropiado de sutileza de la conciencia, podrá empezar a trabajar con los Espíritus Santos en Sus Mahadobles aprendiendo a unirse con Ellos. Aparte de todo esto, también será importante aprender a llenar las inmensidades que existen en las dimensiones espaciales de protoprakriti y protopurusha [9]. Cabe mencionar que para poder unirse con las Manifestaciones Brahmánicas de la Conciencia Pri mordial (o los Espíritus Santos), uno debe saber desaparecer como un «yo» inferior sustituyéndolo por el «no yo», de lo que conversaremos más adelante.

3. Conectar al corazón espiritual desarrollado todo lo más valioso que hemos acumulado en los otros dos dantianes, incluyendo nuestra potencia intelectual y poder. Para realizarlo, en una de las etapas de la formación del dharmakaya, debemos formarlo fuera del cuerpo material usando nuestros chakras. Al principio de este proceso, construimos el dharmakaya en forma de una «columna» de chakras interconectados, con la particularidad de que los cuatro chakras altos quedan parcialmente en el cuerpo y los tres bajos prolongan dicha «columna» hacia atrás y abajo con respecto al cuerpo. Todo esto se hace en una gran escala, es decir, los chakras deben ser muy grandes también. El dharmakaya desarrollado es una estructura de muchos kilómetros (y claro está que no se puede crecer como una conciencia hasta este tamaño rápidamente, sino que se requieren años de trabajo intensivo). Las estructuras valiosas del dantian alto se trasladan al dharmakaya de otra manera*.

4. Actuar eficazmente con los brazos del dharmakaya, lo que es importante tanto para poder trasladarse en el espacio multidimensional como para poder influir sobre el propio cuerpo y otros objetos trasformándolos.

5. Vivir y actuar en el estado del propio Mahadoble, lejos del propio cuerpo material.

6. Crear dos dharmakayas, uno izquierdo y uno derecho. Esto servirá para conocer al Paramatman.

Luego debemos enfocar los esfuerzos subsiguientes en alcanzar la Unión con la Conciencia Primordial, en fortalecer esta Unión y en ayudar a todos los dignos en este Camino.

* * *

Aprender el Nirodhi significa aprender a «quemar», a eliminar el propio «yo» inferior con el fin de alcanzar la Unión con el Yo Superior, es decir, con el Atman y luego con el Paramatman, Que existen en las dimensiones espaciales más altas.

Sin aprender el Nirodhi, es imposible alcanzar el Nirvana Superior, el que consiste en la Unión estable con la Conciencia Primordial.

Es así porque esta Unión implica que una conciencia humana pequeña (por más que ésta nos puede parecer grande si comparamos su tamaño actual con el tamaño que tenía al principio del Camino) afluye al Océano Universal infinito de la Conciencia Primordial. ¡Y es posible unirse con este Océano sólo hundiéndose y desapareciendo en Éste!* ¡Es la única manera de llegar a ser este Océano!

Para lograr todo esto, debemos aprender a desaparecer como un «yo» individual y entrar en el estado de «no yo». Al alcanzarlo, nosotros, como conciencias individuales, experimentamos la unión total con la Conciencia a nuestro alrededor. La técnica que permite realizar esto se llama reciprocidad total.*

Al principio, uno debe aprender a realizar esta técnica en una de las dimensiones sutiles para poder luego hacerlo en la dimensión de la Conciencia Primordial.

Es importante tener en cuenta que todo esto puede lograrse solamente a partir de las estructuras de la conciencia individual formadas a partir del corazón espiritual desarrollado. No existen otras posibilidades.

Los elementos del perfeccionamiento que nos preparan y que luego nos permiten aprender el Nirodhi son los hábitos exotéricos de la conducta éticamente adecuada, enseñada por los Representantes de la Conciencia Primordial. A saber, Ellos nos han aconsejado y siguen aconsejándonos que nos liberemos de todas las manifestaciones del egocentrismo, tales como la envidia, la tendencia a apropiarnos de lo ajeno, los celos, la capacidad de ofendernos, de vengarnos, de enorgullecernos, de manifestar nuestra soberbia o cualquier otra forma de autoenaltecimiento y de autobombo. Destaco que todos estos estados emocionales pueden surgir sólo en el chakra de la cabeza llamado ajña, pero nunca en el anahata.

La percepción humilde de nosotros mismos en las diversas situaciones educativas creadas por la Conciencia Primordial, nuestro Maestro Principal, y la «reciprocidad total» nos permiten aprender el Teocentrismo, el que, a su vez, es capaz de resistir al egocentrismo humano. ¡En este caso, el centro de autopercepción del adepto se traslada con más facilidad y naturalidad al «Corazón del Absoluto» y se hace posible para tal persona experimentar realmente toda la Corriente Evol utiva de las conciencias dentro del Absoluto! ¡Así tal adepto puede entrar en dicha Corriente, unirse con ésta y percibirse como ésta! La permanencia allí le permite llevar a la práctica en su totalidad el principio según el cual debemos amar a otros seres como a nosotros mismos o incluso aún más que a nosotros mismos. ¡Pensamientos y emociones, tales como la codicia, la envidia y la competitividad, ya no pueden surgir en este caso ni siquiera por un momento! Desde entonces el adepto empieza a formar una parte integrante de la Corriente de la Evolución y para tal persona ya no es importante quién llegue a la Meta primero. ¡Él o ella ayuda en lo que puede a todos, incluyendo a los seres que avanzan más rápido!

* * *

El término Nirvana designa el estado de la Unión con la Conciencia Divina.

Krishna [8,11] indicó tres variantes de esta Unión: a) el Nirvana en el Brahman (que es la Unión con los Espíritus Santos en Sus Formas gigantes, también conocidos como Mahadobles), b) el Nirvana en Ishvara (o la Conciencia Primordial, el «Corazón del Absoluto», etc.) y c) el Nirvana en forma de la Unión con el Absoluto entero.

Además, se puede distinguir dos estados Nirvánicos: a) el estado estático y b) el estado dinámico.

Una de las manifestaciones del segundo estado es la actividad que realizan los Maestros Divinos en forma de los Mahadobles con los seres encarnados.

Su otra manifestación es el Fuego Divino.

A lo mencionado corresponden dos estados de la Conciencia Primordial, los que pueden ser observados y conocidos: a) la Tranquilidad transparente y b) el estado de Fuego, el que tiene lugar cuando una Parte de la Conciencia Primordial se activa.

El Practicante Que ha conocido las formas más altas del Nirvana puede cerciorarse en Su propia experiencia de que dichos fenómenos son una realidad. A saber, Él o Ella puede permanecer en la Tranquilidad Extática de la Conciencia Primordial o en la Unión Amorosa con cualquier Maestro Divino. También puede entrar en el estado de Fuego Divino al realizar ciertas actividades.

El estado de Fuego de Aquel Que ha alcanzado el Nirvana puede ser usado por esta Persona Misma, entre otros fines, para la transformación de la energía de la materia de Su propio cuerpo. Como resultado de este trabajo, surge la posibilidad de extraer por algún tiempo el cuerpo del mundo material y luego materializarlo donde sea necesario. Tal facultad fue demostrada por Jesús el Cristo y también por otros Maestros Divinos [8].

Cabe mencionar que el Fuego Divino no quema a los virtuosos, pero causa horror y sufrimiento a quienes se dirigen hacia el infierno o quienes ya se han establecido allí. De aquí apareció la leyenda sobre los pecadores que están siendo quemados en el fuego del infierno o freídos en sartenes.

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