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Conocimiento contemporáneo sobre Dios, sobre la evolución y el significado de la vida humana.
Metodología del desarrollo espiritual.

 
Evolución de la conciencia
 

Anatomía de Dios/Evolución de la conciencia


Evolución de la conciencia

El ilimitado espacio universal en realidad no está vacío. En éste habita el Ser eterno e infinito llamado Absoluto.

Pero ¿cómo Lo podemos conocer? ¿Cómo Lo podemos ver?

Es imposible verlo en toda Su plenitud con los ojos de nuestros cuerpos materiales.

¡Sin embargo, podemos verlo, escucharlo, incluso abrazarlo, entrar en Él y unirnos con Él siendo conciencias (o almas) debidamente desarrolladas!

¿Por qué no se puede percibir todo el Absoluto mediante los órganos de los sentidos de nuestros cuerpos? Porque Éste consta de muchos «estratos» llamados dimensiones espaciales, planos del espacio multidimensional, eones o lokas*, mientras que una conciencia individual puede percibir sólo aquello que existe dentro del «estrato» donde esta conciencia permanece.

Podemos imaginar al Absoluto como un pastel de varias capas, pero en este caso cada una de estas «Capas» existe en su propio «piso» del «Edificio» multidimensional. Para poder conocer cualquiera de estas «Capas», es necesario lograr entrar en ésta, pero no siempre es fácil.

A una persona ordinaria sana le es posible percibir fácilmente sólo el plano material. Sin embargo, éste es solamente una de las siete «capas» principales del «pastel».

Aparte del plano material, existe la «capa» del infierno, la «capa» del paraíso y las «capas» de los «depósitos» cósmicos llenos de «material de construcción» para las almas futuras y para los objetos materiales (estas dos últimas «capas» se llaman protopurusha y protoprakriti, respectivamente).

¿Qué es lo que distingue estos eones? Es, entre otras cosas, su posición según la escala de grosería-sutileza y según la escala de densidad-sutileza, con la particularidad de que cada eon está separado del otro por una membrana clara parecida a aquella que podemos observar en un matraz de cristal entre el agua y el aceite líquido y transparente.

También podemos aplicar a la estructura multidimensional del Absoluto el concepto de los vectores de la escala de multidimensionalidad.

Uno de estos vectores atraviesa el espacio multidimensional pasando desde el infierno hasta los Eones Divinos.

El otro, desde el mundo material hasta el Creador.

El infierno —como una dimensión espacial— es el lugar de acumulación de almas groseras y abominables, expulsadas del Absoluto. Jesús lo llamó «(…) la oscuridad exterior donde está el llanto y rechinar de dientes» (Mateo 8:12). Éste es el «basurero» del Absoluto, mientras que el mundo material es la dimensión espacial más densa.

En cambio, el Creador es la forma de conciencia principal y más sutil dentro del Absoluto, es el Corazón del Absoluto.

En cierto tiempo traté dificultosamente de ordenar en un solo esquema todos los eones percibidos y estudiados por mí hasta cierto grado. Tardé mucho tiempo en lograrlo, pues observaba, al visitarlos, pares de eones que tenían la misma densidad y nivel de sutileza. Entonces, ¿cómo podía ordenarlos lógicamente según la escala mencionada?

Resolví aquel problema después de entender que, de hecho, en cada «piso» existe un par de eones que están separados entre sí por una membrana común llamada «Espejo» (éste se menciona en algunos cuentos). En el lado posterior del «Espejo» (respecto al que percibe) están los eones «detrás del Espejo», mientras que delante de éste están los mundos de la materia y de las almas individuales, así como el mundo de los Espíritus Santos, Quienes dirigen el desarrollo de estas almas.*

Así apareció el esquema para el estudio de la estructura del Absoluto, publicado por primera vez por nosotros en varios libros [1,9 y otros]. Ahora, teniendo tal esquema-«mapa», los buscadores espirituales pueden estudiar y establecerse consecutivamente en las dimensiones espaciales del Absoluto.

También cabe mencionar que en este esquema no están señalados los eones mismos, sino solamente las entradas a éstos.

Sin duda, el conocimiento directo del Creador puede ser realizado no sólo con la ayuda de dicho esquema. Otra manera es que algún Maestro Divino conduzca a su discípulo a la Morada del Creador a través de Su Mahadoble [9] (en tal caso, el practicante llega a conocer toda la estructura del Absoluto más tarde). De todos modos, el uso del esquema examinado permite al practicante obtener desde el mismo principio un fundamento sólido para los esfuerzos espirituales subsiguientes.

Con todo, debo destacar enseguida que después de conocer al Creador de una u otra manera y aprender a entrar en Unión con Él, el trabajo dedicado al autoperfeccionamiento no se termina en absoluto, sino que, por el contrario, continúa y se abren nuevas posibilidades asombrosas para el autodesarrollo.

* * *

Thoth el Atlante (Hermes Trismegisto), Pitágoras, Krishna, Jesús el Cristo, Gautama Buda y los Mesías de nuestros tiempos Babaji y Sathya Sai proclamaron que alcanzar la Unión con el Creador es el significado y la Meta de nuestras vidas [2,5,8,10,13,15-19]. Sin embargo, la ignorancia religioso-filosófica de las masas humanas, inculcada por diversas sectas, hace que muchas personas no comprendan para qué han aparecido en la Tierra y vagan por los caminos de la narcomanía, el suicidio, la delincuencia y el odio hacia todo y todos.

Naturalmente, surge la pregunta: «¿Qué debemos hacer para alcanzar dicha Meta?».

Para contestarla, debemos primero examinar el proceso de desarrollo de las almas.

Lo más importante que necesitamos entender ahora es el hecho de que el Absoluto sigue desarrollándose y evolucionando.

Este proceso se realiza mediante la creación de las partículas individuales de energía (purusha), las que, después de encarnarse en los cuerpos materiales, crecen, se desarrollan y se perfeccionan gradualmente para alcanzar así tal nivel de Perfección que les permita llegar a ser dignos de afluir a la Conciencia Primordial enriqueciéndola de esta manera.

Con este propósito se crean las «isletas» de materia —estrellas y planetas— en diferentes partes del universo. Luego en los planetas adecuados comienza el desarrollo de los cuerpos orgánicos en los cuales se encarnan los embriones de las almas.

Así empiezan y siguen desenvolviéndose dos procesos evolutivos simultáneos dirigidos por Dios: el proceso de evolución de los cuerpos orgánicos y el proceso de evolución de las almas encarnadas en éstos.

En el segundo caso, las almas se encarnan muchas veces en cuerpos de cada vez más complejos, pasando consecutivamente a través de las etapas de la vida vegetal, animal y, finalmente, humana.

Así pues nuestra tarea consiste en perfeccionarnos activa y conscientemente para afluir, siendo Almas desarrolladas hasta el nivel Divino, a la Conciencia Primordial y continuar viviendo en Ella convirtiéndonos para siempre en Sus Partes Inalienables, actuando desde Ella y ayudando a otros seres en su evolución.

Ahora que ya hemos comprendido el significado de nuestras vidas en la Tierra, será oportuno empezar a examinar cómo lo podemos realizar de la mejor manera.

* * *

Cada persona intelectualmente desarrollada puede darse cuenta de la gran diversidad que existe entre las personas a su alrededor. En este caso, no se trata de las diferencias externas, como el sexo, nacionalidad, color de piel o de cabello y así sucesivamente (¡nada de esto tiene importancia!), sino primeramente de la calidad de las almas.

Existen dos factores principales que predeterminan la calidad de una u otra alma y también, correspondientemente, sus capacidades actuales para el perfeccionamiento espiritual. Son: a) la edad psicogenética del alma y b) las cualidades que esta persona ha desarrollado en las últimas etapas de su evolución personal. Estas cualidades pueden ser tanto positivas como negativas o, en otras palabras, contribuir a la evolución de esta alma o, por el contrario, obstaculizarla.

Pero ¿cómo distinguir las cualidades negativas (o defectos, vicios, imperfecciones) de las cualidades positivas? ¿Existe algún criterio objetivo que nos pueda ayudar en esto?

Pues, por ejemplo, para la mayoría de los alcohólicos el criterio es el siguiente: «¡Tomas conmigo, entonces somos amigos para siempre! ¡No tomas, entonces no me respetas y, por lo tanto, eres mi enemigo!».

O en algunas sectas religiosas matar a los «infieles» fue y es considerado una valentía, con la particularidad de que cuantos más mates, más posibilidades tienes de llegar al paraíso, según ellos.

Podemos enumerar muchos otros ejemplos detestables de este tipo, los que conciernen generalmente a los prejuicios nacionales y sexuales, a la manera de vestirse y así sucesivamente.

Tal moralidad predomina en las masas de las almas éticamente perversas, quienes viven buscando constantemente objetos a los cuales puedan dirigir su odio. Ellos, además, enrolan en sus filas a otras almas (principalmente son almas jóvenes en su evolución y, debido a esto, muy dóciles) y las arrastran en pos de sí al infierno.

Dios, en cambio, propone a las personas encarnadas lo opuesto, esto es, amar, regalar, ser tiernos los unos con los otros, cuidar y preocuparse por los demás, perdonar, no enojarse, etc. [2,5,8,9,13,14-19,22].

Alguien puede preguntar: «Pero ¿por qué debemos hacer todas estas cosas? ¡Pues si limpiamos la Tierra de tales personas malas, todos podremos vivir más contentos y alegres! ¡Y Dios, por fin, podrá venir a nosotros y hacernos felices!».

Sin embargo, Él tiene otro punto de vista.

Dios Mismo declara que Él es Amor (1 Juan 4:8) y propone aprender esto de Él (Mateo 11:29). ¡Con todo, para intimar con Dios, debemos transformarnos cualitativamente acercándose de esta manera a Él, al Ideal de la Perfección! (Santiago 4:8)

Él también es la Tranquilidad y la Sutileza máxima, y nos sugiere aprender lo mismo [8-13,18-19].

Además, nos habla de la Integridad del Absoluto, aconsejando que nos unamos con esta Integridad y vivamos en aquellos estados de la conciencia que nos acostumbran a la Unión con Él, y no a la separación.

Pero ¿cómo podemos alcanzar la Unión con Él si nos hemos acostumbrado a decir «no» a todos en respuesta a todo?*

¡En vez de esto, debemos aprender a unirnos en el Amor para poder hacerlo luego con el Amado Principal!

El símbolo de amor y unión es siempre el «sí», y no el «no».

¿O cómo podemos enamorarnos sinceramente (y no sólo en palabras) del Creador si no hemos aprendido a enamorarnos ni siquiera de las personas?

Tampoco podemos esperar que el Creador nos regale Su Amor y Ternura recíprocos si no sabemos amar Su Creación, si no somos cuidadosos y respetuosos con la naturaleza en general ni con los seres encarnados concretos (plantas, animales, humanos).

* * *

Dios exhortó a las personas a no matar (Éxodo 20:13) y a no usar para la comida los cuerpos de los seres que tienen sangre (Génesis 9:4; también [9]). No obstante, ¿cuántas personas observan estos mandamientos? Y por no cumplirlos sufren debido a las agravaciones de sus destinos que se manifiestan en diversas enfermedades y en su incapacidad de progresar en el Camino hacia el Creador.

Cada uno de nosotros debe pensar constantemente sobre cómo debe ser para agradar a Dios. Sin duda, es necesario también escuchar lo que otras personas dicen al respecto, pero detrás de sus opiniones uno debe aprender a percibir la Voluntad del Creador.

Reflexionemos por qué Jesús recomendó no exigir lo que fue robado e incluso dar al malhechor más de lo que quiere llevarse, así como volver a aquel que te ha golpeado en una mejilla la otra también (Mateo 5:39-42). ¡Jesús lo aconsejó para que aprendamos a no salir del estado de amor sean cuales sean las circunstancias! ¡Pues cualquier salida de este estado nos aleja del Creador!

El desarrollo de la facultad de sintonizarse con la belleza de la naturaleza y con las mejores obras de arte, el control sobre la propia esfera emocional, la conducta y el estilo de vida basados en la tranquilidad y en la actitud luminosa y bondadosa hacia cualquier ser encarnado o no encarnado, ¡todo esto nos prepara para ascender a las alturas de la Perfección!

La siguiente etapa fundamental de esta ascensión será el dominio del sistema de autorregulación psíquica elaborado por nosotros [9 y otros].

Dicho sistema incluye, entre otras cosas, la limpieza y el desarrollo de los chakras y meridianos, las estructuras energéticas principales del organismo. ¡Es indispensable realizar este trabajo, puesto que es imposible sintonizarse con la Sutileza Divina de los Espíritus Santos y del Creador desde un cuerpo contaminado con las energías groseras, procedentes principalmente de las propias emociones negativas y de la nutrición incorrecta!

También cabe mencionar que en este sistema ponemos énfasis en el desarrollo del corazón espiritual [1-19,22], la parte del alma que puede empezar a desarrollarse en el chakra pectoral llamado anahata.

Este chakra es una zona emociogénica de la esfera emocional-volitiva y es responsable de la generación de las emociones de amor. Un simple traslado de la concentración de la conciencia a este chakra permite deshacerse de los estados groseros (irritación, enojo, angustia, etc.) y destruir los pensamientos patógenos dominantes, experimentando en vez de todo esto los estados luminosos y puros de amor.

Con todo, la conciencia no sólo posee la facultad de transformarse cualitativamente, sino también de crecer cuantitativamente.

Así, uno puede crecer permaneciendo en los estados groseros y de esa manera se convertirá inevitablemente en un habitante del infierno.

O podemos crecer siendo corazones espirituales. Esto permite refinarnos, expandirnos y, como resultado, llegar a ser corazones espirituales gigantes. En este caso, nos será posible empezar a percibir directamente a los Espíritus Santos y después al Creador en Su Morada. También obtendremos la facultad de comunicarnos con Ellos tan fácilmente como lo hacemos con las personas más cercanas. Además, se puede intentar abrazar al Creador Infinito sumergiendo y extendiendo en Él los propios brazos de la conciencia que parten del gran corazón espiritual. Si logramos esto, seremos capaces de sumergirnos en Él completamente* y unirnos con Él convirtiéndonos en Él.

¿Y qué debemos hacer luego? Luego debemos aprender a actuar desde Él. Esto nos lo pueden enseñar los Espíritus Santos, Quienes han entrado antes a Su Morada.

* * *

Tal nivel de comunicación con la Conciencia Pri mordial y con Sus Representantes permite a Aquellos Que han recorrido todo este Camino evaluar correctamente los diversos intentos que otros buscadores hacen para su avance espiritual, ayudar a estos buscadores a evitar errores* y también transmitir directamente la Voluntad del Creador y Sus Enseñanzas a las personas.

¡Con todo, les pido no caer en el error, cometido por muchos, de pensar que Dios ayudará —a través de tales Intermediarios o directamente— a alguien en el cumplimiento de sus deseos egoístas! ¡Dios no es nuestro sirviente! ¡Por el contrario, nosotros debemos ser los sirvientes de Dios!

El interés del Creador con respecto a las personas consiste en que ellas se desarrollen de manera correcta y crezcan espiritualmente. Por eso Él está dispuesto a hablar con las personas casi únicamente de este tema. Como ejemplos, pueden servir la metodología del Camino Recto del perfeccionamiento espiritual, regalada por Él y las biografías [8] de los Maestros Divinos (o los Espíritus Santos) que muestran diferentes variantes del avance espiritual, entre las cuales cada persona puede escoger para sí aquella variante que le sea más conveniente.

¡Los deseos egoístas son incompatibles con el Camino espiritual y no deben tener ningún lugar en las relaciones con Dios! Es así, porque éstos separan a una persona de Dios contraponiendo el «yo» humano a Él.

¡Quien se está acercando a la Perfección sirve enteramente a Dios, y no a sí mismo! ¡El servicio de tal persona es un sacrificio constante! ¡No tiene sentido sacrificar a Dios las vidas ajenas, como lo hacían y lo hacen los seguidores de las sectas primitivas, sino la propia vida!

¡En este caso, después de sacrificar sus intereses personales y su «yo» personal, uno entra en el Gran «Yo» de la Conciencia Primordial!

* * *

Lo más importante en el Camino espiritual es el desarrollo del corazón espiritual, lo que será beneficioso para todas las personas, incluyendo a los niños.

Además, es necesario estudiar y tratar de cumplir los principios éticos sugeridos por Dios y enseñarlos a los niños también. Sin embargo, en este caso, hay que tomar en cuenta su edad. Por ejemplo, si les enseñamos a «volver la otra mejilla» indiscriminadamente, esto disminuirá sus posibilidades para desarrollar el poder del alma, sin el cual es imposible mantenerse firme en el Camino espiritual. Uno debe aprender a luchar primero, desarrollando a través de esto la fuerza de voluntad, la disciplina y otras cosas, y solamente después le será oportuno atender a todas las recomendaciones de Dios. ¡Pues éstas están destinadas a los adultos!

¡Aparte de esto, es fundamental desarrollar el intelecto por todos los medios, puesto que sin un intelecto desarrollado, no es posible ni siquiera entender completamente y poner en práctica los principios éticos sugeridos por Dios! Es más, para comprender la estructura multidimensional del Absoluto y luego estudiarla prácticamente sin peligro para la propia salud, se requiere un intelecto aún más desarrollado.

Podemos afirmar que principalmente del nivel de desarrollo intelectual depende hasta dónde una persona podrá avanzar en el Camino espiritual.

No todos logran recorrerlo rápidamente, pero debemos tratar de hacer todo lo posible para esto. ¡Pues así creamos para nosotros mismos el karma positivo (el destino positivo), lo que hace la vida cada vez más luminosa y feliz! ¡También debemos tener en cuenta que cuanto más logremos recorrer ahora, menos nos queda para el futuro!

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