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Conocimiento contemporáneo sobre Dios, sobre la evolución y el significado de la vida humana.
Metodología del desarrollo espiritual.

 
Los Fundamentos de la Ética del Islam
 

Los Fundamentos de la Ética del Islam

Editor y compilador
Vladimir Antonov

Traducción del ruso al español
por Anton Teplyy

© Vladimir Antonov, 2010.




El islam es uno de los tres sistemas religiosos principales que existen en la Tierra.

Sin embargo, es necesario hablar del islam no sólo por esta razón, sino también porque expresa la ética de la actitud del hombre hacia Dios de una forma concisa y metodológicamente correcta.

Es más, aquella actitud hacia Dios que fue enseñada por Jesús el Cristo se practica en el islam, y no en el cristianismo masivo.

¿Qué es el islam?

Históricamente, éste tiene sus raíces en el judaísmo y en el cristianismo y venera tanto a los profetas judíos como a Jesús el Cristo (Isa en árabe). El islam llama a sus seguidores a Dios Padre (Allah en árabe), tal como Lo entendieron los profetas judíos y Jesús. El Corán, el principal libro sagrado del islam, contiene las máximas y las descripciones de los hechos de Jesús y de los profetas. La narración en el Corán es realizada por Dios a través del profeta Mahoma (Muhammad en árabe). Mediante esta narración, Dios da a Mahoma consejos personales y explicaciones para la comprensión correcta de Él y del Camino hacia Él.

¿En qué consiste la novedad del islam? ¿Por qué Dios no extendió el cristianismo entre aquellos que ahora confiesan el islam?

El asunto es que muchas personas que se autodenominaban cristianos, ya en aquel entonces se habían alejado de las Enseñanzas de Jesús el Cristo. En cuanto al cristianismo masivo contemporáneo, su situación es aún peor, puesto que éste ha perdido a Dios en un grado considerable, por lo que sus seguidores pueden llamarse cristianos sólo porque continúan observando los ritos cristianos antiguos.

Comparemos esta situación con la de la India. Las personas de allí tienen el Bhagavad-Gita, en el cual hay una descripción bastante detallada de lo que es Dios y de lo que uno debe hacer con respecto a esto. No obstante, incluso allí la mayoría de las personas resultan ser incapaces de aceptar el concepto del monoteísmo (debido a que en cualquier parte de la Tierra, las personas que se encuentran en las etapas tempranas de su desarrollo psicogenético son una mayoría). Así, en la actualidad, tanto en el hinduismo masivo como en el budismo Mahayana, los seguidores no confían en Dios, representado tan vivamente en el Bhagavad-Gita, sino en los «dioses» ficticios y paganos (Ganesha, Kali y otros) con la iconografía respectiva. Es más, en algunas ramas degeneradas del budismo, esta tendencia ha llegado hasta tal extremo que han negado completamente a Dios.

Las personas que se guiaban por la Biblia judía y cristiana se encontraban en una situación aún peor, ya que estos libros no contienen una descripción de Dios que pueda satisfacer las demandas de un buscador intelectual. Allí Dios se describe de tal manera que Él puede convertirse en un objeto de fe, pero no en un objeto de conocimiento.

Por eso entre las personas involucradas en el cristianismo, el retorno a la cosmovisión pagana (la cual es más cómoda para las almas jóvenes) sucedió aún más fácilmente.

La pérdida de Dios en el cristianismo masivo se manifestó en muchos países en el hecho de que Dios, predicado por los profetas judíos y por Jesús como el Objeto Principal de la atención, de la aspiración y del amor, fue sustituido por los cultos paganos de «San» Nicolás y de otros «santos patrones», así como por el culto de la madre terrenal de Jesús, quien, pese a haber sido una mujer admirable y justa, no pudo entender y aceptar lo que enseñaba su Hijo e incluso en cierta ocasión Le consideró demente (Marcos 3:21,31-35). Además, la esencia de las Enseñanzas de Jesús, según la cual uno debe buscar la Perfección y conocer a Dios Padre, fue desplazada por la pordiosería realizada durante la oración.

La degradación llegó hasta tal extremo que la Conciencia Primordial Universal fue representada como un viejito sentado sobre una nube y el Espíritu Santo, como una paloma.

Es importante destacar que la tendencia pagana fue legitimada por la iglesia ortodoxa ya en su liturgia, donde la muy buena, pero no Divina María, la madre de Jesús, fue llamada «mi Reina», «nuestra Señora», y nosotros, entonces, somos sus esclavos sin esperanza alguna de recibir ayuda a menos que provenga de ella (como vemos, Dios no importa en este caso).

Así que, viendo el comienzo de esta tendencia, Dios repitió una vez más a través de Su profeta Mahoma que las personas deben concentrar su atención en el Dios-Creador Universal y consagrar sus vidas a Él.

A propósito, la misma palabra islam se traduce como la obediencia a Dios y la palabra musulmán (muslim en árabe), como aquel que se ha entregado a Dios.

La esencia del islam se expresa en dos fórmulas: «La ilaha illallah», que significa «¡No hay dios, más que Dios!», y «Allahu Akbar», que significa «¡Dios es grande!». (Por supuesto, «grande» no en el sentido de que es una persona tan noble, temible y misteriosa que se debe respetarla y temerla, sino en el sentido de que la Conciencia Divina de hecho no tiene límites visibles en el universo y que Dios es, en verdad, el Creador Todopoderoso y el Gobernador de los destinos de la Creación entera y del destino de cada uno de nosotros).

Teniendo el ejemplo de la degeneración de la fe de muchos cristianos, los musulmanes llegaron al extremo de prohibir las imágenes pictóricas y esculturales de personas y de animales para que nadie se sienta tentado a venerarlas (esta prohibición ha sido atenuada un poco sólo recientemente).

Alguien puede preguntar: ¿por qué es tan importante dirigir la mirada principalmente hacia Dios Padre y no, digamos, hacia Jesús el Cristo o hacia otro Avatar? Resulta que es realmente de gran importancia desde el punto de vista de la metodología del desarrollo espiritual. Es así, porque sólo el monoteísmo estricto predispone a que en los adeptos maduros se forme la necesidad de explorar la estructura multidimensional de la Creación, para que su búsqueda del Creador, la Meta y el Maestro, sea dirigida hacia las profundidades de esta estructura, y no «a lo largo de la superficie plana» en las dimensiones espaciales groseras, lo que es propio de los paganos.

* * *

Valorando tan altamente el concepto teológico del islam, debemos advertir a los lectores sobre la necesidad de adoptar una actitud crítica hacia lo que pueden predicar algunos individuos o grupos musulmanes. El hecho de que en el mundo islámico no exista unanimidad en torno a varias preguntas religiosas demuestra que sólo Dios sabe todo, mientras que cometer errores es propio de las personas.

Cabe señalar también que el Corán está destinado sólo a formar y fortalecer la fe correcta en los adeptos para que, como resultado de esto, puedan avanzar más allá en el Camino religioso. En el islam, la etapa de obtener y fortalecer la fe y de aprender la disciplina religiosa se llama sharía. Para no repeler a las masas de adeptos potenciales en esta etapa, el Corán no requirió de ellos ni siquiera renunciar a la alimentación «de matanza», habitual en la población de aquella región de la Tierra, pero incompatible con las etapas más altas de la práctica religiosa (tariqa y otras).

También es obvio que no tiene ningún sentido introducir en la vida cotidiana de todas las personas las reglas de conducta que Dios dio a través de Mahoma a un grupo específico de gente en un período histórico particular y, además, en un ambiente de hostilidades permanentes. Tiene sentido llamar a la asimilación de los fundamentos principales de la actitud hacia Dios, y no a la observancia mezquina de las reglas de la vida cotidiana expuestas en el Corán, las cuales establecen qué comer, cómo vestirse, cómo casarse, etc.

Más adelante presentamos algunas de las citas más importantes del Corán (con algunas pequeñas aclaraciones, basándonos en la traducción rusa hecha por I.J. Krachkovskiy) y de la Sunna.

Otra vez quiero destacar que al leerlas, no debemos olvidar que la palabra Alá es un equivalente árabe de las siguientes palabras: Dios Padre, Ishvara, Tao, la Conciencia Primordial y otros sinónimos.

* * *

¡En el nombre de Alá, el Amoroso, el Compasivo!


1:1. ¡Gloria a Alá, el Señor de los mundos,

1:2. el Amoroso, el Compasivo,

1:3. el Rey en el Día del Juicio!

1:4. ¡Te adoramos y pedimos Tu ayuda!

1:5. ¡Guíanos por el Camino Recto!

2:22. (…) ¡No atribuyan iguales a Alá (…)!

2:107. ¿Acaso no sabes que Alá tiene poder sobre el cielo y la Tierra y que no tienen ustedes ni prójimo ni auxiliador, más que Él?

2:115. A Alá Le pertenecen el Oriente y el Occidente; adondequiera que se dirijan, allí está la Faz de Alá.

2:117. Él es el Creador del cielo y de la Tierra, y cuando decide algo, tan sólo dice: «¡Sé!» y lo es.

2:142. (…) Di: «¡A Alá Le pertenecen el Oriente y el Occidente, y Él guía a quien quiere por el Camino Recto!».

2:147. ¡La Verdad es de tu Señor! ¡No seas, pues, de aquellos que dudan!

2:148. Cada cual tiene la dirección en la que se encamina. ¡Traten, pues, de aventajar uno al otro en buenas obras! (…)

2:154. No digan sobre aquellos que son asesinados en el camino de Alá: «¡Los muertos!». ¡No! ¡Están vivos! Pero ustedes no lo sienten.

2:155. Nosotros les sometemos a pruebas con algo de miedo, de hambre, de carencia de bienes, de vidas y de frutos. Pero alegra a quienes tienen paciencia,

2:156. aquellos que cuando les ocurre alguna desgracia, dicen: «¡En verdad, pertenecemos a Alá y a Él estamos volviendo!».

2:157. Sobre ellos cae la Bendición de su Señor y Su Gracia y también son los que marchan por el camino correcto.

2:163. ¡Su Dios es un único Dios! ¡No existe ninguna deidad más que Él, el Amoroso, el Compasivo!

2:165. Hay personas que equiparan a otros con Alá y les aman como aman a Alá. Pero los creyentes aman a Alá más fuertemente. (…)

2:216. (…) ¡Puede ser que ustedes odien algo, pero que este algo sea para su bien, y puede ser que amen algo, pero que este algo sea para su mal! ¡En verdad, Alá sabe, mientras que ustedes no!

2:256. ¡No debe haber coacción en la religión! ¡El Camino Recto ya se distinguió claramente del extravío! ¡Quien no cree en la idolatría y cree en Alá se ha aferrado a un Soporte seguro Que nunca será destruido! (…)

2:264. (…) ¡Alá no guía por el Camino Recto a los infieles!

2:271. (…) ¡Alá está bien informado de lo que ustedes hacen!

2:282. (…) ¡Teman a Alá! ¡En verdad, Alá les enseña y Alá sabe todas las cosas!

3:2. ¡Alá! ¡No hay deidad, más que Él, el Viviente, el Existente!

3:3-4. Él te ha enviado la Escritura en la verdad confirmando que aquello enviado anteriormente es verdadero. Él había enviado la Torá y el Evangelio antes, como una guía para la gente (…).

3:5-6. En verdad, nada está oculto de Alá ni en la Tierra ni en el cielo. Él es Quien los moldea en los vientres, como Él quiere (…).

3:28. ¡Que los creyentes no tomen como amigos íntimos a los infieles (…)! ¡Quien hace esto, no tiene nada en común con Alá, a menos que se cuide de ellos con miedo! ¡Alá les advierte de Sí Mismo, (pues) hacia Alá es el retorno!

3:54. (…) Alá es el mejor de los astutos.

3:60. La Verdad viene de tu Señor. ¡No seas aquel que duda!

3:73. (…) Di: «¡En verdad, la guía directa es la guía de Alá! (…)».

3:80. Alá no les ordenará que tomen como señores a los ángeles y a los profetas. (…)

3:110. (…) ¡Si la gente de la Escritura* creyera, sería mejor para ellos! Hay creyentes entre ellos, pero la mayoría son depravados.

3:113. No todos (entre ellos) son iguales. Entre la gente de la Escritura hay una comunidad firme (…).

3:150. (…) ¡Alá es su Protector y el mejor de los ayudantes!

3:157. ¡Y, por supuesto, si ustedes fueron asesinados en el camino de Alá o murieron, entonces el perdón y la misericordia de Alá son mejores que lo que ustedes acumulan!

3:169. Y no consideren como muertos a aquellos que fueron asesinados en el camino de Alá. ¡No, están vivos! ¡Ellos reciben la suerte de su Señor!

3:176. ¡Que no te aflijan quienes se dirigen hacia la incredulidad, pues ellos no harán ningún daño a Alá! (…)

4:36. ¡Adoren a Alá y no consideren a nadie como Su compañero! ¡Hagan el bien a los padres, a los prójimos, a los huérfanos, a los pobres, a los vecinos, parientes y no parientes, al amigo que vive cerca y al viajero (…)! ¡En verdad, Alá no ama a aquellos que son arrogantemente jactanciosos,

4:37. quienes escatiman, ordenan a otros ser avaros y esconden lo que Alá les ha dado de Su generosidad! (…)

4:78. (…) Si les sucede un bien, dicen: «¡Esto viene de Alá!», pero si les sucede un mal, dicen: «¡Esto viene de ti!». Di: «¡Todo viene de Alá!». ¿Por qué estas personas no pueden entender lo que se les dice?

4:79. Lo bueno que te sucede viene de Alá y lo malo que te sucede viene de ti mismo. (…)

4:111. (…) Quien comete un pecado lo hace en contra de sí mismo. ¡En verdad, Alá es conocedor, sabio!

4:174-175. ¡Oh, gente! (…) ¡A quienes creyeron en Alá y se aferraron a Él, Él les incluirá en Su Misericordia y Generosidad y les guiará hacia Sí por el Camino Recto!

5:15. ¡Oh, gente de la Escritura! Nuestro Mensajero ha venido a ustedes para explicar mucho de lo que ustedes ocultan en la Escritura y mucho de lo que pasan por alto. (…)

5:17. No creen aquellos que dicen que Alá es el Mesías*, el hijo de Maryam*. (…)

5:59. Di: «¡Gente de la Escritura! ¿Acaso ustedes se vengan de nosotros sólo por el hecho de que creemos en Alá, y por lo que se nos ha revelado, y por lo que se había revelado antes, y por el hecho de que la mayoría de ustedes son depravados?».

5:67. (…) ¡En verdad, Alá no guía rectamente a las personas infieles!

5:72. No creían aquellos que decían: «¡Pues Alá es el Mesías, el hijo de Maryam!». Pero el Mesías dijo: «¡Oh, hijos de Israel! ¡Adoren a Alá, Mi Señor y su Señor!». (…)

5:73. No creían aquellos que decían: «Pues, Alá es el tercero de los tres», mientras que no hay ninguna deidad, más que un Único Dios (…).

5:116. Y cuando dijo Alá: «¡Oh, Isa, hijo de Maryam! ¿Acaso Tú has dicho a la gente: “Acéptenme a Mi y a mi madre como dos dioses además de Alá”?». Él (Isa) dijo: «¡Gloria a Ti! ¿Cómo puedo decir algo que no tengo derecho a decir? (…)

5:117. No les he dicho más de lo que Tú Me habías mandado: “¡Adoren a Alá, Mi Señor y su Señor!”». (…)

6:17. Si Alá te toca con una desgracia, no existe otro que te libere de ésta, más que Él. (…)

6:32. La vida de acá no es más que un juego y distracción; la morada futura es mejor para aquellos que son temerosos de Dios. ¿Acaso no comprenden?

6:51. ¡(…) no hay, fuera de Él, un protector ni un intercesor!

6:106. ¡Sigue lo que te fue revelado por tu Señor: «¡No hay ninguna deidad, más que Él!», y da las espaldas a los politeístas!

7:7. (…) ¡(Nunca sucede que) Nosotros estemos ausentes!

7:27. (…) ¡En verdad, hemos hecho a los shaitans* los protectores de aquellos que no creen!

7:42. En cuanto a aquellos que creyeron e hicieron el bien —Nosotros ponemos sobre el alma sólo lo que puede llevar— ellos son los habitantes del paraíso (…).

7:180. ¡Alá posee los nombres más bellos*! ¡Llámenlo con éstos y abandonen a quienes disputan sobre Sus nombres! ¡Ellos serán retribuidos por lo que hacen!

9:51. Di: «¡Nada nos ocurre fuera de lo que Alá nos había predestinado! ¡Él es nuestro Protector!». ¡Que los creyentes, pues, confíen en Alá!

9:116. ¡En verdad, Alá tiene poder sobre el cielo y la Tierra! ¡Él da la vida y da la muerte! ¡No tienen, además de Él, un protector ni auxiliador!

10:12. Cuando un mal toca al hombre, el hombre Nos invoca (permaneciendo) acostado, sentado o de pie. Sin embargo, cuando quitamos este mal, el hombre continúa su camino como si nunca Nos hubiera invocado contra el mal que le tocó. (…)

10:44. ¡En verdad, Alá no es nada injusto con los hombres, sino que los hombres son injustos consigo mismos!

10:107. Si Alá te toca con un mal, no hay nadie más que te pueda liberar de éste, salvo Él. Y si Él te desea un bien, no hay nadie que pueda detener Su Gracia. (…)

11:15. A aquellos que desean la vida cercana* y sus adornos, Nosotros les ayudaremos a terminar completamente sus obras en ésta, y ellos no serán defraudados allí.

11:16. ¡Son aquellos que no tendrán más que el infierno en la vida futura, y será vano lo que ellos hicieron aquí, y nada lo que crearon!

13:36. Aquellos a quienes Nosotros hemos dado el libro (el Corán) se regocijan de lo que te fue revelado. (…) Di: «¡A mí me fue mandado adorar a Alá y no considerar a nadie como Su compañero; a Él yo Le llamo y a Él vuelvo!».

16:119. ¡(…) con aquellos que han hecho un mal por la ignorancia, pero después se arrepintieron y lo enmendaron, tu Señor es perdonador y misericordioso!

17:23. Tu Señor ha decidido que ustedes no deben confiar en nadie, más que en Él y deben hacer bien a sus padres. Si cualquiera de ellos alcanza la vejez, no les digas «¡Fu!» ni les grites; por el contrario, diles una palabra generosa.

17:24. E inclina delante de ellos el ala de humildad por la misericordia y di: «¡Señor, perdónales, ya que ellos me criaron cuando yo era niño!».

17:26. Da lo debido al pariente, así como al pobre y al viajero, pero no prodigues imprudentemente,

17:27. ¡pues los pródigos son los hermanos de los shaitans! (…)

17:29. ¡No hagas que tu mano esté atada a tu cuello* ni la alargues en toda su extensión* para que no seas reprobado y miserable!

17:30. En verdad, tu Señor extiende la suerte para quien quiere y distribuye todo. Él sabe de Sus siervos y les ve bien.

17:37. ¡No camines con orgullo por la tierra (…)!

18:110. Di: «Soy un hombre igual a ustedes, a quien se le ha revelado que su Dios es un Único Dios. ¡Quien espera encontrarse con su Señor, que haga buenas obras y, adorando a su Señor, no Le asocie nadie!».

20:8. ¡Dios! ¡No hay otra deidad, más que Él! ¡Posee los nombres más bellos!

20:46. Él dijo: «¡No teman! ¡Yo estoy con ustedes, oyendo y viendo!».

21:35. ¡Cada alma pasará por la muerte*! ¡Nosotros les probamos con el mal y con el bien, y a Nosotros serán devueltos!

22:75. Alá escoge los mensajeros entre los ángeles y entre las personas. (…)

28:50. (…) ¿Hay alguien más desviado que quien siguió su pasión sin la dirección de Alá? ¡En verdad, Alá no guía por el Camino Recto a las personas pecadoras!

28:59. Tu Señor no destruye a los pueblos sin haber mandado antes a un mensajero allí para que les recite Nuestros presagios (para dirigirlos hacia la rectitud). ¡Nosotros no hemos destruido a los pueblos sin que sus habitantes fueran pecadores!

31:21. Y cuando se les dice: «¡Sigan lo que Alá les ha revelado!», ellos dicen: «¡No! ¡Seguiremos lo mismo que nuestros padres seguían!». (…)

31:22. ¡Quien ha vuelto su rostro hacia Alá y hace el bien, se ha aferrado a un soporte firme! (…)

31:23. Si alguien no cree, ¡que su incredulidad no te entristezca! ¡A Nosotros volverán y les explicaremos lo que hicieron! (…)

32:11. Di: «Recibirá su fallecimiento el ángel de la muerte, encargado de ustedes, y después serán devueltos a su Señor».

32:12. Si pudieras ver cómo los pecadores agachan sus cabezas ante el Señor: «¡Nuestro Señor, hemos visto y oído! ¡Haznos volver para que podamos hacer el bien! ¡Pues (ahora) estamos convencidos de la verdad!».

32:20. Aquellos que se entregaban al libertinaje tendrán el infierno como su morada. Cada vez que deseen salir de allí, serán devueltos y se les dirá: «¡Prueben el castigo del infierno que ustedes habían considerado una mentira!».

32:21. ¡Nosotros les haremos probar el castigo más cercano*, (que existe) además del gran castigo*! ¡Quizás, ellos vuelvan (al Camino Recto)!

33:5. (…) No hay pecado sobre ustedes en aquello en lo que se equivocaron, pero sólo (hay) en aquello que tramaron. (…)

33:16. Di: «¡El huir no les ayuda si están intentando huir de la muerte (…)! (…)».

33:41-42. ¡Oh, creyentes! ¡Acuérdense de Alá frecuentemente! ¡Glorifíquenlo en la mañana y en la tarde!

35:41. En verdad, Alá sostiene el cielo y la Tierra para que no desaparezcan. (…)

37:182. ¡Y gloria a Alá, el Señor de los mundos!

39:42. Alá recibe a las almas en el momento de la muerte y a aquella que no se ha ido (todavía), durante el sueño. (…)

39:55. ¡Sigan lo mejor que su Señor les ha revelado (…)!

39:66. ¡(…) adora a Alá y sé agradecido!

40:60. El Señor dijo: «¡Llámenme y Yo les contestaré! (…)».

41:6. Di: «Soy un hombre igual a ustedes, a quien se ha revelado que su Dios es un Único Dios. ¡Así que vayan directamente a Él y pídanle perdón! (…)

41:8. ¡En verdad, aquellos que creen y hacen el bien recibirán una recompensa inagotable!».

41:46. Quien hace un bien, lo hace para sí mismo, y quien hace un mal, también lo hace contra sí mismo. (…)

41:51. Cuando Nosotros concedemos una merced al hombre, este hombre da media vuelta y se aleja. En cambio, cuando un mal le toca, se convierte en el practicante de una larga oración.

42:10. (…) ¡(…) Alá (…) (es) mi Señor, en Él confío y a Él me dirijo!

42:13. (…) Alá elige para Sí a quien quiere y dirige hacia Sí a quien se vuelve (hacia Él).

42:30. Cualquier desgracia que les ocurra ha sido provocada por sus manos; pero Él perdona mucho.

42:48. (…) ¡Cuando le damos a probar al hombre Nuestra gracia, se alegra de esto, pero si le sucede un mal por lo que provocaron sus manos, es desagradecido!

42:49. Alá tiene poder sobre el cielo y la Tierra. Él crea lo que quiere. Concede las hijas a quien quiere y los hijos a quien quiere.

42:50. O bien concede ambos, varones y hembras; y a quien quiere le hace estéril. (…)

46:3. Hemos creado el cielo, la Tierra y lo que está entre éstos con un fin y por un plazo determinado. (…)

49:12. ¡Oh, creyentes! ¡Tengan cuidado de muchos de los pensamientos! Pues algunos de éstos son pecado. (…)

59:20. No son iguales los moradores del infierno y los moradores del paraíso. ¡Los moradores del paraíso son quienes han logrado el éxito!

59:23. Él es Alá —no hay ninguna deidad, más que Él— el Rey, el Santo, la Paz, el Fiel, el Guardián, el Grande, el Poderoso, el Supremo. ¡Gloria a Alá! (…).

59:24. Es Alá, el Creador, el Hacedor, el Maestro. ¡Tiene los nombres más bellos! Le alaba lo que está en el cielo y lo que está en la Tierra. ¡Es grande, sabio!

84:6. ¡Oh, hombre! ¡Tú buscas a tu Señor y Lo encontrarás!

87:1. ¡Glorifica el nombre de tu Señor, el Altísimo (…)!

* * *

Ahora conozcamos algunos hadices —las declaraciones del profeta Mahoma y de Dios, transmitidas a través de Mahoma, escritas en los libros de la Sagrada Tradición del islam, la Sunna (citadas extraídas el libro [63]):

Una buena educación es la mejor herencia que se puede dejar a los hijos.

¡Siempre di la verdad, aun cuando esto no sea ventajoso para ti!

¡Compartan con los demás lo que saben y enséñenles!

Quien nunca se ha apiadado de nadie, de esta persona nadie se apiadará.

¡No sean una carga para los demás!

No se sienten entre dos personas sin pedir su permiso primero.

¡Sean ahorradores y no se permitan sufrir la pobreza!

¡No hagan nada que después les dé escrúpulos de conciencia!

La riqueza no consiste en la cantidad de mercancía, sino en la amplitud del alma.

El conocimiento es un tesoro, la llave del cual es la curiosidad intelectual.

¡Aléjense de un necio!

¡Eviten las bebidas alcohólicas!

La tranquilidad es una ganancia; la turbación es una pérdida.

¡No se apuren al tomar decisiones y prevean las consecuencias!

No juzguen a nadie basándose en suposiciones o teniendo dudas.

¡Exhorten a cada uno a no hacer el mal!

¡Si tienen que castigar a un culpable, nunca le peguen en la cara!

Quien se levanta tarde, cierra para sí la puerta de la prosperidad.

¡Cualquier soborno es un pecado y una fuente abominable de ingresos!

¡Aquel que se ha encolerizado debe callarse inmediatamente!

¡Una persona inhospitalaria es una persona deficiente!

¡Recompensen a aquellos que les hicieron un bien!

¡Vale la pena perdonar a aquel que te ofendió, dar a aquel que no te dio, reconciliarte con aquel que riñe contigo!

¡Oh, hombre! ¡Si no estás satisfecho con lo poco, no te satisfará algo más grande!

Haz buenas obras tácitamente.

No deseen la muerte ni para sí mismos ni para los demás.

Quien no agradece a las personas no agradece a Alá.

¡Todo lo que fue creado por Alá es bello, aunque las personas no siempre lo entienden!

Alá creó las enfermedades, pero Él también creó las medicinas para tratarlas.

Alá es generoso y Le gustan las personas generosas.

Para todo hay un camino y el camino al paraíso lo abre el conocimiento.

¡Para conseguir el conocimiento, no tengan pereza de ir aun a la China lejana, porque conseguir el conocimiento es el deber principal de un musulmán!

¡La pordiosería es una ocupación indecente!

¡Al empezar la comida, recuerden a Alá y no sean quisquillosos con la comida!

Las puertas del bienestar están cerradas. La llave que las abre es el trabajo.

Adivinar y creer en las palabras de los adivinadores y hechiceros es una abominación.

Una persona mala se caracteriza por los siguientes rasgos: miente en la conversación, no cumple sus promesas y, viendo su impunidad, hace cosas infames.

¡Pague al obrero por su trabajo antes de que se seque su sudor!

¡Aquel que tiene un carácter blando, que se comporta bien y que no hace daño a los demás, nunca será tocado por el fuego del infierno!

A Alá Le agrada más una hora empleada para conseguir el conocimiento útil que toda la noche gastada en la oración.

¡Traten de ser limpios en todo momento! (…)


Especialmente para los varones:

¡Traten bien a las mujeres! (…)

El noble trata bien a las mujeres, pero el infame es pérfido con ellas.

¡Respeten a las mujeres! (…)

¡Si el padre y la madre te llaman al mismo tiempo, ve primero a la madre!

 
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