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Conocimiento contemporáneo sobre Dios, sobre la evolución y el significado de la vida humana.
Metodología del desarrollo espiritual.

 
Los encuentros con el mal
 

Agni Yoga/Los encuentros con el mal


Los encuentros con el mal

En este Camino cada persona se encuentra inevitablemente con la resistencia de las fuerzas del mal por parte de los seres encarnados y no encarnados. Son los representantes del caos, «los oscuros». Su «oscuridad» no es solamente un símbolo, sino también una propiedad real, vista mediante la clarividencia, de las energías groseras y sucias de las conciencias degradadas.

¿Quiénes son ellos? ¿Cómo reconocerlos? Son las personas que viven en las emociones negativas (el odio, la ira, el enojo, la irritación, la condenación, etc.) y son propensas a la violencia, a la falsedad, a la traición y a la vileza. Esto es verdad tanto para las personas encarnadas como para las personas-espíritus, pues habiéndose desencarnado, una persona, como alma, conserva sus cualidades.

Las fuerzas del mal, sin embargo, son absolutamente indispensables para los que caminan hacia la Luz, ya que crean aquella tensión y resistencia únicas que pueden templar el carácter del guerrero. Pues sin un carácter apasionado y la intensificación de todas las fuerzas del alma hasta el ardor más alto, es imposible acercarse a la Meta. Aparte de esto, los contactos con las fuerzas del mal hacen que el guerrero «se apriete» más contra el Señor, y esto es lo que también constituye el significado objetivo de la existencia de estas fuerzas.

«Algunas personas crédulas piensan que la pronunciación mecánica de los Nombres Más Altos puede protegerlas de los ataques oscuros. Sin embargo, no es la repetición mecánica la que puede crear un escudo firme, sino únicamente el fuego puro del corazón» [4].

«(…) quienes caminan con las Fuerzas de la Luz deben saber que sin una batalla tensa no hay victoria» [2].

«Se Nos pregunta por qué Nosotros frecuentemente tardamos en destruir a los enemigos. Existen muchas razones. Nombremos dos.

La primera (tiene que ver con) las condiciones kármicas, ya que al tocar a un enemigo, es fácil hacer daño a quienes son cercanos a éste por un vínculo kármico. Esta situación puede compararse con una operación muy difícil durante la cual el médico no extrae un órgano enfermo para no afectar a una arteria arriesgada. (…) Nosotros consideramos más útil separar a un peligroso compañero de viaje que destruir la caravana entera.

La segunda razón (consiste en que) los enemigos son una fuente de tensión para la energía. Nada aumenta la energía tanto como lo hace la resistencia. Por lo tanto, ¿para qué inventar obstáculos artificiales cuando “los oscuros” tratan de aumentar nuestra energía con todas sus fuerzas?» [2]

«Hay que recordar que las fuerzas positivas crean bajo la presión de las negativas (…)» [2].

«Ningún movimiento sucede sin tensión y, por consiguiente, cada Enseñanza progresiva requiere de los enemigos y de un Maestro. (…) Ninguna presión pasará sin dejar provecho. (…) Cada crecimiento del espíritu requiere ser acompañado con circunstancias difíciles» [2].

«(…) hay que recordar firmemente dos condiciones. La primera (consiste en) evitar a las personas hostiles, porque ellas no están predestinadas (para Lo Más Alto). La segunda (es que), quizás, esa hostilidad sea (para ustedes) un trampolín valioso.

¡Con todo, la demora (en su desarrollo) no (sucede) debido a los enemigos, busquen más cerca!» [2]

Sí, no siempre hay que luchar con las personas malas. Es más importante llegar a la Meta y ayudar a quienes caminan contigo. «La superación creativa del caos (…) es una hazaña constante, pero la lucha contra “los oscuros” es sólo una convulsión que impide el movimiento» [2].

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