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Vladimir Antonov

Sathya Sai Baba —
el Cristo de Nuestros Días

Traducción del ruso al español
por Anton Teplyy

 


Publicado por CreateSpace

ISBN: 978-1438252537

© Vladimir Antonov, 2002

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Índice


El Advenimiento de Sathya Sai Baba

¿Cómo Es Sathya Sai Baba?

Su Enseñanza

Bibliografía

 

Sathya Sai Baba

 

 

El Advenimiento de Sathya Sai Baba

Él nació en 1926 y fue nombrado Sathya Narayana Raju.

Todos le querían a Él, porque Él siempre era amable, perdonando todas las ofensas de los que le rodeaban, nunca devuelto “mal por mal”. ¡Y más… durante los años escolares, Él entretenía a Sus compañeros dándoles dulces que sacaba de una bolsa aparentemente vacía, materializándolos!

A los 14 años, en un día Él proclamó a Sus padres que no iría a la escuela más, porque sabía todo. Y que Él es una encarnación de un musulmán santo, muy conocido en India, Sai Baba (“Babá” significa respetuoso “Padre” en el sánscrito) del lugar Shirdi, Quien había dejado Su cuerpo hace 8 años; y también que Él quería dejar la casa de Sus padres para dedicar Su vida a ayudar a las personas, predicando la Verdad sobre Dios, sobre el Camino de lograr la Libertad Suprema en la Unión con Él.

Los años de niñez y adolescencia de Sathya Sai Baba se describen en detalle en el libro excelente de Samuel Sandweiss [4], por consiguiente, no tiene sentido relatarles. Para entender mejor este libro, quiero sólo anotar que Sathya Sai Baba, habiéndose encontrando en el ambiente de shivaismo, en parte pagano, no empezó a oponerse a el. Al contrario, Él “jugó” con las personas alrededor de Él, materializando, por ejemplo, los atributos de simbología de shivaismo.

Toda la actividad de predicar de Sathya Sai Baba se acompaña con Su demostración de los milagros.

Esto es propio para Él desde los años escolares, cuando Él materializaba dulces, lápices, reglas, etc., y también ganaba fácilmente en carreras con Sus compañeros, transportando Su cuerpo instantáneamente desde la línea de salida a la línea de llegada.

¡En los años siguientes, Sathya Sai Baba ya convertía los ateos-adultos en los creyentes, por ejemplo, materializando delante de ellos, sentados a la mesa, los platos que fueron “encargados” mentalmente por ellos!

Y ahora, la materialización de varios objetos es la actividad cotidiana de Sathya Sai Baba, la actividad que ayuda a fortalecer la religiosidad en las personas.

Al paso que la actividad de predicar de Sathya Sai Baba estaba desarrollándose, un grupo de seguidores fieles se reunió alrededor de Él; un ashram fue construido en lo que los peregrinos podían quedarse. Luego los financieros y empresarios se juntaron al trabajo. Eso permitió empezar la actividad de la publicación extensa, crear en la India un sistema de las instituciones médicas y educativas dirigidas por Sathya Sai Baba. Gracias a los libros y las películas, el nombre de Sathya Sai Baba ahora está muy conocido en todos los continentes; Él tiene millones de seguidores.

Él trae a las personas la salvación de la oscuridad de la ignorancia ateísta y de las equivocaciones religiosas. ¡Acerquémonos —como las almas— a Él!

¿Cómo Es Sathya Sai Baba?

Su cuerpo es de estatura media; la piel es tezada, como es de todos los indios; tiene un vestido anaranjado de monje. Un rasgo particular de Su apariencia es un “gorro” grandioso de cabello espeso, oscuro y rizado.

Pero éste es simplemente Su cuerpo, sólo una parte pequeñísima de Sathya Sai Baba…

En realidad, Él es completamente diferente. Él es la Conciencia Universal Oceánica, apenas conectada con el cuerpo material. Y en cada lugar, en cada parte del planeta donde es necesario, Esta Conciencia se manifiesta como una lengua del Fuego Divino que sube sobre la superficie de la tierra hasta algunos kilómetros. Las lenguas de este Fuego surgen en cada lugar donde Él está ayudando a Sus discípulos. Es suficiente sólo llamarlo a Él.

¡Sí, éste es El —el Fuego Divino— Que hace temblar de miedo a los pecadores, pero Que no tiene la calidad de calor para los virtuosos, Que es lo más Sutil de los más sutiles, Que es la Ternura Suprema, la Beatitud, el Amor Divino para todos que llegaron a ser semejantes en calidad como El y entraron en Él!

O El Mismo entra en ellos, regalando el Amor de Dios, creando con El Mismo un patrón para la sintonización.

Aquellas almas, cuales Él toca de tal manera, pueden oír Sus instrucciones, consejos. Pueden, si poseen las conciencias suficientemente purificadas y sutiles, si pueden estar listos para percibirle a Él, abstrayéndose de los problemas del mundo material.

“Hay 3 etapas de concentración,” dice Sathya Sai Baba. “En la primera etapa, ustedes reciben Mis mensajes en la forma de ondas mentales. En la segunda etapa, ustedes pueden oír Mi voz. Y en la tercera, pueden oírme y también verme. Con la purificación exitosa de la conciencia, ustedes pueden progresar de una etapa a otra.

“…Cuando la mente está inmóvil y silenciosa, uno puede oír la voz de Dios. Cualquiera que pueda limpiar la mente de la ansiedad, las agitaciones y pensamientos puede sintonizarse con la voz de Dios dentro de uno mismo” [11].

…A veces Él asume otra apariencia, más condensada, simplemente de pocos metros de altura. En este caso, incluso las personas que no se han purificado ellas mismas —como las conciencias— a los niveles necesarios pueden verlo.

¡Pero siempre —con cualquier apariencia— podemos reconocerle por Su rasgo distintivo: Su cabellera maravillosa!

Y que nadie piense que mientras Sathya Sai está comunicándose, por ejemplo con el autor de este libro, el resto de Sus discípulos están sin Su atención y vigilancia. No. ¡De Su Morada salen tantas lenguas del Fuego cuantas sean necesarias para satisfacer las necesidades de todos en cada momento! Pues, Él es una Parte íntegra de la Conciencia Universal Primordial. ¡Y Su Poder no tiene límites!

Él dice sobre Él Mismo lo siguiente: “Yo, Sathya Sai de Shirdi, vine de nuevo. Antes Yo estaba ocupado preparando la comida, ¡y ahora Yo vine para invitarles a ustedes a la comida que reconstituye y purifica!” [7].

“¡Yo vine para restaurar el Camino Recto hacia Dios!” [1].

Su Enseñanza

Él no dice que Su Enseñanza es nueva. Su Enseñanza es nada más que una expresión —para las condiciones actuales en la tierra— de la Única Enseñanza Divina la que Dios constantemente repite a través de Sus Mensajeros. En sánscrito se la llama Sanatana Dharma, la Ley Eterna. “Sanatana Dharma es la madre de todas las religiones, de todos los códigos éticos y de todas las leyes del universo,” dice Sathya Sai Baba [6].

En la actualidad, Él —Sathya Sai— es el Avatar. Él dice que, a pesar de que todos los poderes del universo están concentrados en Su palma, Él no va a hacer a todos felices sin discernimiento. Pues, cada hombre tiene su destino personal (karma), el cual creó por sus pensamientos pasados buenos o malos y hechos. Con nuestros hechos presentes nosotros también formamos nuestros destinos futuros.

Para escapar del abismo de sufrimientos terrenales, es necesario vivir con amor a Dios y a todos los seres vivientes, incluso con amor-servicio creativo para otras personas. El servicio a las personas, que consiste en ayudarlas en su evolución positiva, es el servicio a Dios.

Los enemigos principales del hombre, los que llevan a la acumulación del karma negativo, son: su mente mal dirigida y la esfera emocional ingobernable con predominación de las emociones egoístas o groseras.

Estos obstáculos pueden ser superados con el fortalecer de la fe, reorientando la mente hacia la Divinidad y también con la ayuda de las prácticas espirituales que, en primer lugar, normalizan la esfera emocional y permiten aprender a controlar la mente y la conciencia.

Pero la mente, como tal, no es en absoluto una enemiga del hombre. Al contrario, es un germen (brote) de sabiduría (jñana), y hay que desarrollarla con todos los medios posibles como la función de analizar y crear de la conciencia.

Para limpiar el camino de uno de los impedimentos kármicos, es importante arrepentirse de todos los crímenes pequeños o grandes cometidos contra cualquier ser viviente. “¡Con el arrepentimiento sincero todos los pecados pueden ser lavados! ¡La misericordia de Dios es sensible! ¡Si Él tiene el deseo de perdonar, nada puede prevenirlo! ¡A pesar de los pecados del pasado, si hay arrepentimiento profundo y amor a Dios, todos los pecados se lavan, y la naturaleza del hombre se purifica! ¡Tener miedo que esto no pase es debilidad! ¡Dios tiene la compasión ilimitada; busquen Su amor y encontrarán el perdón!” [2].

“¡La práctica espiritual más importante es la búsqueda de sus propias imperfecciones y debilidades, y los esfuerzos de librarse de éstas, acercándose a la Perfección!” [5].

Para fortalecer la orientación de la mente hacia Dios, Sathya Sai Baba recomienda usar la técnica de repetición frecuente del nombre de Dios y participar en el culto divino con la alabanza a Dios.

Obtener la fe es el primer paso. El siguiente paso en esta dirección es el amor a Dios. Pero ¿cómo puedes amar al Que no conoces todavía? Por eso, los Maestros Divinos vienen a la tierra para ayudar a las personas; Lo No Manifestado se revela a Sí Mismo en la forma manifestada para las personas. Amor al manifestado, individualizado aspecto de Dios, es más conveniente para las personas encarnadas.

Pero la gente también debe entender que Sathya Sai Baba no está sólo en el cuerpo, sino que está por todas las partes, donde será necesario, y que no hace falta ir a Su ashram para conversar con Él, es posible hacer esto estando en su casa*.

Todas las personas tienen un sólo Dios, enseña Sathya Sai Baba. Y no hay que dividir a las personas por las variaciones de las creencias. ¡Usando sus variantes tradicionales de la adoración, que todos veneren al Único Dios Universal!

Los que realmente divide a las personas no son las variaciones de las creencias o nacionalidades, sino que los niveles de la cultura espiritual. Por ejemplo, dice Sathya Sai, dirigiéndose a los estudiantes de la universidad para los hombres: un hombre en vista de que todas las personas son iguales, se casa con una muchacha musulmana que tiene costumbre de comer carne según sus tradiciones familiares. ¿Qué pasará? ¿Los conflictos y discordia?

Pero Sathya Sai Baba no quiere que las personas estén enemistadas entre sí por las diferencias en la nutrición: permita a las personas mundanas comer la carne. ¡Pero si usted siga el Camino espiritual, el aspecto ético de la nutrición debe ser observado estrictamente! [2]

Es imposible llegar a Dios sin amor perfecto, porque Él Mismo es el Amor y deja entrar en Él sólo similares a Él. Y el cardinal y primer principio del Amor es la Compasión hacia todos los seres vivientes —desde las plantas y animales— hasta los Mensajeros Divinos*.

Respecto a la alimentación con el pescado, Sathya Sai Baba anota que estos animales también se mueren sufriendo.

Un día Sathya Sai Baba envió un grupo de Sus discípulos a una reclusión monacal en las montañas. El propósito de ésta fue el entrenamiento meditativo. Y para que los discípulos no se distraigan de este entrenamiento, buscando la comida, Él les había dado un jarro en lo que, todos los días, ellos encontraban suficiente comida materializada por Él. ¿Qué había en su “menú?” Había arroz, verduras, habas, frutas y jugos, y antes de la noche (antes de acostarse) todos recibieron un vaso de leche. [1]

La nutrición vegetariana favorece a la purificación de la mente y conciencia. A lo mismo favorece levantar temprano y acostarse temprano. El segundo lo que un neófito en la religión debe hacer es negar a concentrar la mente en las cualidades negativas de otras personas. Cada uno es (potencialmente) Dios. ¡Vean Dios en cada uno, amen cada uno como la manifestación de Dios para ustedes! ¡Yo les enseño, usando las cualidades negativas y positivas de otras personas!

Las personas son diferentes por las cualidades de sus “egos”, “yo” individuales.

Incluso, hay almas profundamente degradadas, apasionadas por hacer el mal. Tales personas pueden hacer el mal incluso sin cualquier pago. Ésta es su naturaleza, la cual es como de una polilla que roe u estropea las cosas no importa cuales sean un trapo o un sari costoso. [7]

Pero incluso para tales personas Dios encuentra el uso apropiado en el corriente general de la Evolución de la conciencia. Viendo sus ejemplos, otras personas pueden aprender a no ser como éstas. Pues, hay que conocer el bien y el mal. Y así, apartándose del mal, pueden ir por el camino del bien, hacia la Perfección, hacia la Unión con Dios. Uno debe saber como él no debe ser y también como debe ser. Sin conocer el mal, es difícil conocer el bien.

Las personas malas también son usadas por Dios para la corrección del desarrollo de los verdaderos sadhakas (los guerreros espirituales). En particular, de esta manera, los sadhakas reciben los avisos sobre la muerte que viene, y éste no les permite relajarse demasiado en el Camino.

La muerte y Dios son los jalones más importantes para todas las personas encarnadas, dice Sathya Sai Baba.

Las personas malas se preparan ellas mismas para el infierno y para sufrir en las encarnaciones próximas. Pero también tienen la oportunidad para la salvación: reconsiderar su conducta y arrepentirse. El arrepentimiento es la contrición consciente que lleva a la liberación de los vicios.

Acerca de la auto-corrección ética, Sathya Sai dice lo siguiente [7]:

Aquellos que buscan la beatitud en el Atmán no deben perseguir los placeres de los objetos del sentido.

Así como un cuerpo sin respiración es inútil y empieza a pudrirse y heder, semejantemente, la vida sin Verdad es inútil y se vuelve la morada hedionda de las aflicciones y discordias.

¡Cree que no hay nada mayor que la Verdad, nada más precioso, más deseado y más duradero!

El Señor, Quien es la Verdad Misma, concede Su darshan (la posibilidad de contemplarle) a aquellos que tienen los corazones amorosos y las palabras verídicas.

¡Mantén la bondad inagotable hacia todos los seres y también preparación para auto-sacrificio!

Hay que controlar sus indriyas, tener un carácter firme y ausencia de las ataduras.

Cuídate de los siguientes pecados: 1) la mentira, 2) la maledicencia, 3) la calumnia, 4) la vanilocuencia, 5) el asesinato, 6) el adulterio, 7) el robo, 8) la borrachera, 9) el comer carne, 10) la concupiscencia (kama), 11) la maldad, 12) la avidez, 13) la atadura “terrenal”, 14) la intolerancia, 15) el odio, 16) el egoísmo, 17) el orgullo.

Primero que nada, líbrense de la emoción mala de sentirse envidioso al éxito de otros y de desear un mal al prójimo. ¡Estén contentos cuando los otros lo estén! Compadézcanse de los que estén en aflicción y deséenles éxito. Ése es el medio para formar en sí mismo el amor a Dios.

¡La paciencia es la fuerza que uno necesita!

¡Los que aspiran a vivir con gozo siempre deben hacer el bien!

Nunca hay que contestar con las palabras injuriosas, mantente lejos de ellas; eso es para tu bien. ¡Rompe todas las relaciones con las personas que usan tales palabras!

Busca la compañía de las personas buenas, incluso arriesgando con su posición y vida. Pero ruega a Dios que te bendiga con la habilidad de distinguir entre las personas buenas y malas. Para esto, debes aplicar todos los esfuerzos de tu mente.

Aquellos que adquieren las posiciones en la sociedad y ganan la fama terrenal, la gente enaltece como los héroes; pero ¡sólo aquellos que conquistaron sus indriyas son héroes verdaderos, héroes que deben ser enaltecidos como los conquistadores del universo!

Cualquier acto, bueno o malo, que el hombre realiza, está acompañado por los frutos que nunca dejarán de perseguirle a él.

La avidez produce sólo la aflicción; lo mejor es estar contento con lo que hay. ¡No hay la felicidad mayor que el contentarse con lo poco!

¡La aspiración a los provechos debe ser arrancada de raíz! ¡Si uno la permite existir, ella estrangulará la vida misma!

¡Soporta valientemente privaciones y aflicción! ¡Aspira lograr el gozo y la abundancia en el futuro!

¡De este momento, evita los hábitos malos! ¡No tardes, no pospongas lo que tienes que hacer; eso no traerá ningún beneficio!

Intenta, dentro de los medios posibles, satisfacer las necesidades de los pobres que realmente pobretean. Comparte con ellos cualquier comida que tengas y hazles felices por lo menos en ese momento.

¡Aunque estás muy preocupado cuando otros tratan inmerecidamente contigo, nunca hagas lo mismo con los demás!

¡Arrepiéntete sinceramente de sus faltas y pecados, cometidos por la ignorancia, intenta no repetirlos de nuevo! ¡Ruega a Dios que te bendiga con la fuerza y el valor para seguir al camino correcto!

¡No permitas que el que puede enfriar tu ardor por Dios se acerque a ti! Falta de ahínco causa el decaimiento de la fuerza del hombre.

¡No cedas a la cobardía! ¡No te niegues a la beatitud!

¡No te infles de la arrogancia cuando las personas te alaben! ¡No te desalientes cuando las personas te reprueben!

¡Si entre tus amigos uno odia al otro y empieza una riña, no eches aceite al fuego para hacerlos odiar uno al otro aún más! Al contrario, intenta con el amor y simpatía restaurar su amistad anterior.

¡En lugar de buscar los defectos en otros, busca tus propias faltas! ¡Desarráigalas, líbrate de ellas! ¡Es mejor encontrar una falta tuya que encontrar doscientas ajenas!

Si no puedes o no quieres hacer el bien, entonces por lo menos no trames y no realices actos malos.

¡Cualquier cosa que las personas digan sobre tus faltas, las cuales, estás seguro que no tienes, no te preocupes por eso! Mientras que las que tienes, intenta corregirlas antes de que otros te las indiquen.

No guardes rencor y amargura a los que te indican tus faltas; no respondas en la ofensa con lo mismo, indicando a los demás sus faltas, más bien muéstrales tu gratitud.

¡El intento de “abrir los ojos” a los demás en sus faltas es un gran error!

Es bueno cuando sabes tus faltas; es malo cuando buscas las faltas de otros.

Si tienes un poco tiempo libre, no lo gastes hablando de cualquier cosa, más bien utilízalo reflexionando sobre Dios o para ayudar a otros.

Sólo el bhakta (el que ama a Dios) entiende al Señor; y sólo el Señor entiende al bhakta. Los demás no pueden entenderlos. Por eso, no discutas materias que se relacionan al Señor con aquellos que no son bhaktas.

Si alguien conversa contigo acerca de un u otro tema, comprendiéndolo mal, no examines detenidamente las opiniones malas, más bien capta sólo lo provechoso y agradable de lo que se diga.

¡Si tus deseos mundanos no se han cumplido, no murmures contra el amor de Dios, pues no hay ninguna relación entre tales deseos y el amor de Dios!

¡Si tu meditación no progresa debidamente, no te desanimes!

¡Cuando tales estados vienen, busca sus defectos!

¡Sólo si cada día te comportas automáticamente según estas reglas, podrás comprender muy fácilmente a Dios! ¡Por consiguiente, sigue firmemente a estas máximas!

Por otra parte, Sathya Sai Baba anota que toda la enseñanza ética puede expresarse en una fórmula corta de Vyasa: “¡Siempre ayuda a todos*, nunca ofendas a nadie!” (Es importante entender que “todos” incluyan a Dios, a Dios en primer lugar).

La última tarea de cada hombre es el conocer su “Yo Superior” que es el Atmán, Paramatman, Creador. No obstante, para esto, el “ego inferior” que se manifiesta como egocentrismo y creado por la mente, debe ser eliminado.

La mente —en este contexto— es una parte de la conciencia capturada por los deseos “terrenales”.

Los deseos no son los pensamientos. Los pensamientos llegan a ser los deseos cuando “se sumergen” profundamente en los objetos.

Los deseos dirigidos a los objetos mundanos causan placer y sufrimiento. ¡Pero si un deseo se dirige a Dios, el causa beatitud! [2]

La habilidad de pensar correctamente debe ser desarrollada a través de los asuntos “terrenales”. Pero después ésta puede ser transformada en una función del buddhi. Para esto, los “tentáculos” de la conciencia (los indriyas) deben ser trasladados desde los objetos del mundo material, incluso desde los mejores, a la Conciencia Divina. El pensamiento de tal hombre, que se desarrolla progresivamente, en todos los asuntos, sube al nivel fundamentalmente diferente, pues él aprende gradualmente a ver los problemas “terrenales” como Dios los ve. El egocentrismo de tal hombre se sustituye gradualmente con el Dioscentrismo.

¿Cómo librarse del trabajo vicioso de la mente que impide el avance extenso? Muy simplemente: ¡no intenten “ahogarlo”, pero simplemente piensen en Dios! La naturaleza de la mente es tal que es necesario para ella ser absorbida en algo, ¡así que permítanla ser absorbida por Dios! Y cuando esté absorbida por Dios, se detendrá [2].

Si eso no ha logrado todavía, ocúpenla con la repetición del nombre de Dios o con otra actividad útil.

La mente descontrolada parece a una serpiente. Ella tiene dos tendencias: no moverse recto y capturar todas las cosas que ve. Pero ella debe ser obligada a moverse directamente a Dios, dirigiéndose directamente hacia Él.

Cuando el pensamiento del hombre, que se desarrolla progresivamente, no está ejecutado más por la mente, sino por el buddhi, el buddhi se sumerge en Dios para transformarse en Él.

Por eso, es tan importante acostumbrarse a sí mismo a ser vuelto con la cara (de la conciencia) hacia Dios [2].

Hay dos cosas principales las cuales hay que recordar siempre: la muerte futura y Dios. Y hay dos cosas principales las cuales hay que olvidar: el mal causado por otros y el bien hecho por usted a los demás. “Claro, hay que acordarse de la muerte constantemente, porque en ese caso, se harán muchas cosas buenas y se evitarán muchas cosas malas” [2].

“El tiempo es el regalo más precioso en este mundo. ¡No lo gastes para las palabras toscas y los hechos malos! …¡No hay que malgastar el tiempo! Éste no esperará a nadie. …El momento gastado inútilmente, es perdido por siempre, no hay como devolverlo… Nadie sabe cuando su término expirará. La mano del tiempo en cualquier momento puede aterrarlos a ustedes…

¡En sus actos hay que subir al nivel de las personas heroicas, y no al de las personas abúlicas!

El recordar de la muerte de uno debe llevar a la “firmeza unidireccional” [6].

“Frente al rostro de la muerte desaparecen la posición, el orgullo y el carácter imperioso. ¡Comprendiendo esto, esfuércese día y noche —con pureza del cuerpo, la mente y la conciencia— por realizar el “Yo Superior” a través de servir a todos los seres vivientes!

Hay que mantener y cuidar el cuerpo como el instrumento para este propósito.

Pero acuérdense que ustedes no son cuerpos, y estos cuerpos no son ustedes” [6].

“Este cuerpo es nada más que un instrumento, una herramienta dada por el Señor. Y que ésta sirva como es debido” [6].

Hay que cuidar el cuerpo: éste es el medio para desarrollarse, para su Realización de Dios. Hay que lavarlo, alimentarlo y sanarlo, si se enferma; con todo eso, no hay ninguna contraindicación para usar los medicamentos “externos” y otros tratamientos medicinales [2,6].

¡Pero la comida no es un medio para conseguir placer! La comida es como un abastecimiento de un automóvil. Ella es un elemento esencial en el servicio para Dios [6].

El acordarse de la muerte, que está próxima, debe acelerar a uno, pero de ningún modo inducir al desaliento y desesperación.

Al contrario, la ayuda a los demás, la discusión creativa con los amigos espirituales y el progreso en el Camino de auto-perfección deben traer gozo y felicidad.

“La felicidad es esencial para la Realización de Dios. …Si uno está infeliz, eso no es sólo una falla. ¡Eso es una falla de las más serias! ¡Eso es un obstáculo para la auto-realización!

En la mayoría de los casos las personas están infelices debido a las aspiraciones, ataduras y placeres mundanos. Ellas prestan demasiado interés al mundano.

“Para librar a uno de esta falla, hay que indicar la seriedad de ésta. ¡Uno debe comprender que los deseos son interminables como las olas en el mar!” [2].

La razón de muchos sufrimientos de las personas consta en que sólo a través de los sufrimientos Dios puede convencerlas en la necesidad de dirigirse adentro, en la profundidad de la estructura multidimensional de sus organismos y dedicarse al auto-análisis. ¡Sin éstos, tales personas nunca se librarán de los sufrimientos! ¡Dios está adentro, en la profundidad! ¡Y Él sana desde allí!* [2].

“Ustedes sufren, sienten dolor y tormentos sólo cuando están lejos de la Verdad.

“Estando fuera del mercado, uno oye sólo la algarabía. Pero cuando se acerca y entra en el territorio del mercado, reconoce distintamente las palabras de los negociantes.

“Aquí es lo mismo. Mientras ustedes no conocen la realidad del Supremo, ustedes están aturdidos y suprimidos por el alboroto del mundo. Pero en el momento que ustedes entran profundamente en el reino de la búsqueda espiritual, todo se pone claro y el conocimiento de la realidad se despierta dentro de ustedes. Hasta entonces estarían en medio del ruido absurdo de argumentación, disputas y propaganda enfática.

“Todo el que aspira alcanzar la Eternidad a través del bhakti (el amor devoto a Dios) debe esforzarse por adquirir las características siguientes: él debe mantenerse lejos del ajetreo, crueldad y falsedad de este mundo y estar en la verdad, veracidad, amor y tranquilidad. ¡Éste es verdaderamente el Camino de bhakti!

Los que deseen la Unión con Dios, que busquen el bienestar para el mundo, deben considerar sin valor y arrojar tales nociones como: la loa y reprobación, apreciación positiva y negativa (de las personas), prosperidad y adversidad... Nadie, incluso Dios y Avatar, pueden escapar de la crítica y acusaciones. Pero Ellos no las temen” [6].

“Uno debe en oración pedir más y más nuevas oportunidades para servir y regocijarse cuando las recibe. Tal actitud trae el gozo inmenso. ¡Llevar la vida, llena de este gozo, es de hecho la beatitud! …Si siempre te acuerdas de esto y procedes en consecuencia, la vida se transforma en un servicio incesante al Señor. Las concepciones de “Tú” y “yo” desaparecen pronto, y ni siquiera se vislumbra el indicio alguno del ego” [6].

“Muchos discípulos y ermitaños, muchos sadhakas y sannyasins perdieron todos sus logros, ganados por muchos años de lucha y sacrificio, debido a su atadura al “ego” [6].

“Cualquiera que sea la belleza ficticia de la palabra, cualquiera que sea el grado científico, todo esto es inútil. Para plasmar la Enseñanza… en la vida real, hay que extirpar el sentimiento de “yo sé”, y ver la Esencia Misma y mirar dentro de Ella. Sólo en ese caso lograrás la beatitud efectivamente…

“Sin embargo, si la realización del “yo” produce el orgullo…, la caída es inevitable…” [6].

El servicio a los demás según los principios del karma yoga no sólo desarrolla al hombre en todos los criterios y mejora su karma, sino también, con la actitud correcta a este servicio, es decir, con el experimentar a sí mismo como el ayudante de Dios, lleva a la unión gradual del “yo” de uno con el “Yo” Divino.

“En la casa cada miembro de la familia cumple su trabajo. En la tarde, cuando el trabajo está acabado, nadie dice: “Padre, yo he hecho este y este trabajo y tú tienes que pagarme”. Ésta es una familia, por consiguiente, usted no pide el pago por su trabajo, usted simplemente lo cumple.

Pero si alguien de otra parte viene a trabajar en su casa, entonces se ponen de acuerdo sobre el pago y paga conformemente. El hecho de que usted paga, le muestra que él no es de su casa.

Pero cuando alguien se vuelve 'suyo', no hay que pagarle. Él trabaja con interés, sin esperar alguna recompensa por su trabajo.

Lo mismo es con Dios. Cuando usted sabe que Dios es el Ser más cercano y más querido para usted, y que Él y usted es una familia, usted no pide pago. ¡El que se consagra a sí mismo completamente a Dios es Mío! Y él no debe esperar ninguna recompensa.

Pero si alguien dice: “Yo he dedicado al sadhana tanto tiempo”, y establece las relaciones de comercio con Dios, diciendo al mismo tiempo: “En mi sadhana, yo he hecho tanto y tanto, y yo debo recibir esta y esta recompensa”, entonces es completamente diferente.

Un niño muy pequeño no pide a su madre: yo quiero leche, yo quiero que me pongan nuevos pañales, etc., la madre misma mira que el niño tendrá todo lo que necesite, sin sus demandas sobre esto. Cuando usted se consagró a sí mismo completamente a Dios y llegó a ser Su niño, no es necesario hablar sobre lo que quiere. ¡Él le dará aún más de lo que había pedido!

A causa de a su amor por Él, ¡que Él sea el más querido para usted!

¡Practiquen su sadhana, y se acercarán a Dios! Entonces, no será necesario decirle que quieren esto o aquello, porque se volverán para Él como Su niño pequeño. ¡Él vendrá y les dará aún más de lo que había pedido!

“Así como un ventilador es un instrumento, ustedes son los instrumentos de Dios. ¿Acaso es el ventilador que se pone en movimiento? ¿O es la corriente eléctrica que lo pone en movimiento?” [2].

“Entregar a sí mismo a Dios significa consagrar a Él cada pensamiento y acto, sin desear (para sí) los frutos de éste. Realicen los actos no para conseguir sus frutos (para sí), sino porque es su deber. El acto se consagra a Dios, y el resultado también se siega por Él.

Los actos, realizados de esta manera, sin el deseo de sus frutos para sí mismo, son libres de las consecuencias negativas kármicas. Pues, el ego durante tales actos no se alimenta y no se estimula, y desaparece pronto” [2].

Sathya Sai Baba, como ya hemos visto, está contra relaciones sexuales caóticas, contra el dedicarse demasiado al sexo. Pero el matrimonio, la vida familiar, la educación de niños Él aprueba. El matrimonio también contribuye a la “disolución” del “yo inferior” primitivo, porque la vida familiar favorece a su transformación en “nosotros”.

El matrimonio y el karma yoga enseñan a cuidar al otro y a los otros. De esa manera, crece la habilidad de cuidar, el atributo del Amor. De esa manera, el abarcamiento del amor se extiende cada vez a más personas. El “yo” primitivo se pierde en el “nosotros”.

El progreso subsiguiente en esta dirección se asegura con las técnicas meditativas que quitan del “Yo Superior” todas las estratificaciones que se quedaron.

Pero Sathya Sai Baba advierte de no confiarse en los varios “gurús” sólo porque ellos se proclamaron así. Él dice que el gurú real es el que conoce a Dios y puede llevar a Él. Tales personas son muy pocas. O que es mucho mejor Dios Mismo puede ser su gurú.

También Sathya Sai Baba indica muy precisamente que el entrenamiento meditativo no es para todos, porque las personas difieren significativamente, en primer lugar, por las edades de almas. Para las almas jóvenes e inmaduras el entrenamiento meditativo puede ser destructivo. No todas las personas incluso pueden comprender qué es la meditación. Por ejemplo, las imágenes mentales, como el volar a otros planetas, es una práctica errónea y perjudicial [2].

La Verdadera Esencia de cada hombre es el Océano de la Conciencia del Creador. Nuestra tarea es —a través de la sadhana (el camino de hazaña espiritual)— desarrollar a sí mismo hasta la realización práctica (y no sólo la comprensión mental) de esta verdad.

En este Camino uno debe transformarse de un jiva (un alma individual ata al cuerpo y los objetos materiales) —a través del buddhi yoga— en chit (pura, es decir, una limpia y refinada al nivel del Creador conciencia, idéntica al Atmán, el “Yo Superior” del hombre).

Un alma, que se desarrolla en este Camino, de cierto momento obtiene la habilidad de ver en los eones sutiles, al paso que ella les examina. Una conciencia humana que ha penetrado en los eones superiores aprende a ver a Dios, incluso como el Fuego-Luz Viviente y actuar recíprocamente con Él.

De cierta fase del buddhi yoga los practicantes pueden experimentar el mundo material como si “sobrepuesto” en la Luz de la Conciencia Divina. Entonces es fácil “hundirse” en Ella, disolverse en Ella, llegar a ser Ella [7].

Pero tal nivel del trabajo meditativo es accesible sólo para muy pocos discípulos exitosos de Dios. Para los principiantes, Sathya Sai Baba recomienda la siguiente serie de entrenamientos meditativos que, con seguridad, no puede dañar a nadie [2 y otros]:

Para comenzar hay que encender una vela. Grabamos muy bien la imagen de su llama. Luego trasladamos esta imagen en el anahata (se puede volver con espalda hacia la vela), llenamos el volumen del chakra con la luz, visualizamos en el chakra una flor que consiste de la luz y empieza a abrirse. Luego dirigimos la luz a los brazos, a la cabeza, a las otras partes del organismo. Luego con esta luz llenamos los cuerpos de las personas más queridas, luego los cuerpos de todas las personas, los animales, las plantas…, el mundo entero se llena con la luz; el “yo” está hundiéndose en la luz y desaparece; yo y la luz unámonos; la imagen de la luz creada por mí se une con la Luz de la Conciencia de Dios…

El dominar cada elemento de esta meditación puede tomar mucho tiempo. Pero es un camino recto hacia la cognición de Dios y la Unión con Él.

Si uno incluye en esta meditación la Imagen Ardiente de Sathya Sai Baba o de cualquier otro Maestro Divino, tal trabajo andará mucho más eficazmente.

El bhakti yoga, es decir, la auto-realización a través del amor a Dios, es el yoga más alto, el Camino más Alto, el Camino Recto.

La verdadera (en el potencial) Esencia de cada hombre es Dios. Dios de hecho se localiza en los confines del organismo multidimensional del hombre, en su misma profundidad, en los eones más sutiles. Es necesario sólo aprender a moverse allí con la concentración de la conciencia y después sujetarse allí. Esto será la Auto-realización plena, la Realización de Dios, la Liberación completa y última de la esclavitud del mundo de ilusiones.

La Realización de Dios se logra a través del amor, a través del enamoramiento de Dios Que permite a uno hundirse en Su Llama, en el Abrazo de Su Amor, unirse con el Querido.

Ésta es la única manera de obtener los logros espirituales más altos; no hay ninguna otra. Esto es lo que Dios enseñaba y enseña durante toda la historia de la humanidad. Ésta es la base de todos los sistemas religiosos serios. Pero las personas se olvidan de esto, y toca recordarlos de nuevo.

Una de las desgracias de las personas es que ellos no escuchan a Dios, pero escuchan a varios pastores falsos, los gurús falsos y los líderes de las numerosas sectas. Algunos proponen ellos mismos a las personas como un objeto de culto en lugar de Dios. Otros, aunque hablan sobre Dios, pero pervierten Sus Enseñanzas hasta lo contrario.

Como ejemplo puede servir una muy conocida, poderosamente promocionada secta del “yoga”, donde a sus seguidores —como ellos eran— fue inculcado que cada uno de ellos es Dios, una Parte del Dios Universal coesencial con Él. Ellos “extendían las conciencias” y también se preguntaban a ellos mismos, como una práctica constante: “¿Quién soy?” Y la respuesta tenía que ser: “¡Yo Superior!”, “¡Dios!”.

Ni líder, ni los miembros de esta secta conocieron a Dios, ni siquiera la dirección en la cual hay que buscarlo. Ellos no reconocieron ni arrepentimiento, ni la necesidad del refinamiento de la conciencia, ni amor a Dios: ¡Pues, Yo soy Dios!

¡Y si yo soy Dios, entonces todos mis deseos y actos son impecables, Divinos! ¡Ellos son la manifestación de la Voluntad Divina universal!

Esa enorme secta produjo un gran número de los primitivos que se consideraron “dioses”; los primitivos que vivían por las pasiones groseras irrefrenables que eran “legitimadas”, “divinas” para ellos.)

Sathya Sai Baba, contestando una vez en una conversación, llamó “con tacto” la actividad de esta secta “poca satisfactoria” y dijo acerca de su “gurú” que él logró el progreso espiritual sólo después de poner fin a su actividad [2].

Las técnicas de “la expansión de la conciencia” y de su “cristalización” son —métodos muy peligrosos—, en el sentido que si ellos se dan a las personas con las conciencias no refinadas o con un intelecto poco desarrollado o con ética perversa (con los rasgos de violencia, egoísmo), entonces sucede su diabolización, en el sentido muy directo; ellos se vuelvan los diablos. Ellos se transforman en los diablos, condenándose a ellos mismos a muchos sufrimientos; y también traen a la tierra la voluntad del eon diabólico, manifestándola a través de sus cuerpos.)

Por consiguiente, Sathya Sai Baba recomienda insistentemente no confiar en tales “gurús” y aceptar el aprendizaje de Dios. ¡Que su gurú sea Dios! ¡Nadie debe ponerse a sí mismo entre una persona y Dios! ¡Confíen en Dios, y Él les ayudará!

¡El amor a Dios es el Camino Recto!

Bibliografía

  1. Maheshwarand — Sai Baba y Nara Narayana Gufa Ashram. “La sociedad para la Cultura Védica”, San Petersburg, 1993 (en ruso).
  2. Hislop J. — Las Conversaciones con Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. “La Sociedad para la Cultura Védica”, San Petersburg, 1994 (en ruso).
  3. Hislop J. — Mi Baba y Yo. "Sri Sathya Sai Books and Publications Trust", Prasanthi Nilaym, 1985.
  4. Sandweiss S. — Sathya Sai. El Santo y… el Psiquiatra. “La Sociedad para la Cultura Védica”, San Petersburg, 1991 (en ruso).
  5. Sathya Sai Baba — Las Lecciones. “El Centro Sathya Sai”, San Petersburg, 1991 (en ruso).
  6. Sathya Sai Baba — Prema Vahini. El Flujo del Amor Divino. “La Sociedad para la Cultura Védica”, San Petersburg, 1993 (en ruso).
  7. Sathya Sai Baba — Sandeha Nivarini. Las Dudas Arregladas. “La Sociedad para la Cultura Védica”, San Petersburg, 1993 (en ruso).
  8. Sathya Sai Baba — Prasnottara Vahini. Las Respuestas a las Preguntas Espirituales. “La Sociedad para la Cultura Védica”, San Petersburg, 1993 (en ruso).
  9. Sathya Sai Baba — Jnana Vahini. El Arroyo de Sabiduría Eterna. “La Sociedad para la Cultura Védica”, San Petersburg, 1997 (en ruso).
  10. Sathya Sai Baba — El Yoga de Acción. La importancia del Servicio Generoso. “El Centro de Sathya Sai”, San Petersburg, 1997 (en ruso).
  11. Sudha Aditya — Los Flujos de Néctar de Sathya Sai. San Petersburg, 1996 (en ruso).

 

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