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Conhecimento contemporâneo sobre Deus, sobre a evolução e o significado da vida humana.
Metodologia de desenvolvimento espiritual.

 
Evolución de la Conciencia
 

Anatomía de Dios/Evolución de la Conciencia


Evolución de la Conciencia

El espacio universal ilimitado —en realidad— no está vacío. En éste habita el Ser eterno e infinito llamado Absoluto.

Pero ¿cómo Lo podemos conocer? ¿Cómo Lo podemos ver?

Es imposible verlo en toda Su plenitud con los ojos normales de nuestros cuerpos materiales.

¡Sin embargo, podemos contemplarlo, escucharlo y hasta abrazarlo a base de las emociones de amor más alto! ¡Y podemos afluir a Él y unirse con Él con la conciencia (alma) debidamente desarrollada!

¿Por qué no se puede percibir todo el Absoluto mediante los órganos del sentido de nuestros cuerpos? Porque Éste consiste de muchos «estratos» llamados las dimensiones espaciales, planos del espacio multidimensional, eones o lokas (las dos últimas palabras son respectivamente de origen griego y sánscrito). Con la particularidad de que la conciencia individual es capaz de percibir sólo aquello que existe dentro de ese «estrato» donde ella permanece.

Podemos imaginar el Absoluto como un pastel de varias hojas. Pero cada de Sus «hojas-estratos» existe en su propio «piso» del «Edificio» multidimensional. Y para conocer cualquiera de estos estratos hay que saber penetrar allí. No obstante, no es siempre fácil.

Para una persona ordinaria sana le es posible percibir fácilmente sólo el plano material. Pero éste es solamente una de las «hojas-estratos» principales del «pastel».

Además, existen las «hojas-estratos» del paraíso, de los «depósitos» cósmicos llenos del «material de construcción» para las almas futuras y objetos materiales (el protopurusha y protoprakriti, respectivamente) y otras.

¿Qué es lo que distingue estos eones?, es su lugar que ocupan en la escala de grosería-sutileza o densidad-sutileza.

Con la particularidad de que cada eon está separado del otro por una membrana clara, que es parecida a aquella que podemos ver en un matraz de cristal entre el agua y el aceite liquido transparente.

Podemos aplicar a la estructura multidimensional del Absoluto el concepto de los vectores de la escala de multidimensionalidad.

Uno de estos vectores penetra el espacio multidimensional entre el infierno y los Eones Divinos.

Otro, entre el mundo material y el Creador.

El infierno —como una dimensión espacial— es el lugar de «amontonamiento» de almas groseras y detestables, expulsadas fuera del Absoluto. Jesús llamó este lugar «la oscuridad exterior, donde está lloro y el crujir de dientes» (Mateo 8:12). Esto es el «basurero» del Absoluto.

El mundo material es la dimensión espacial más densa.

El Creador es la forma principal y más sutil de la conciencia dentro del Absoluto, es el «Corazón del Absoluto».

Les cuento que en aquellos años cuando trataba penosamente de ordenar todos los eones percibidos y, en cierto grado, estudiados en un solo esquema no lo podía lograr durante mucho tiempo. Pues, observaba, al visitarlos, los pares de eones de la misma densidad o sutileza. Entonces, ¿cómo podía ordenarlos en una sucesión según la escala mencionada?

Resolví este problema cuando entendí que de hecho existen los pares de los eones en cada «piso» y están separados por una membrana común, por el así llamado «Espejo», mencionado en los cuentos. En la parte trasera (respecto al que percibe) del «Espejo» están los eones «detrás del Espejo» y al frente están el mundo material, el mundo de las almas individuales y el mundo de los Espíritus Santos Que dirigen el desarrollo de dichas almas.*

De esta manera, apareció el esquema para el estudio de la estructura del Absoluto, publicada por nosotros por primera vez en varios libros [1,9 y otros]. Dicho esquema es como una «mapa para la búsqueda» y permite a los buscadores espirituales estudiar y «colonizar» consecutivamente las dimensiones espaciales del Absoluto.*

Podemos señalar la siguiente peculiaridad de la estructura del Absoluto: la dimensión de la Morada del Creador (o Ishvara) es común tanto para los Atmanes individuales como para el Paramatman (el Atman Divino Supremo). Siendo completamente transparente y parecido al vacío, el Paramatman puede ser percibido, sin embargo, desde los Atmanes, más exactamente, entre dos estructuras Atmicas (derecha e izquierda) del practicante espiritual a través de, ya mencionada meditación de Jesús, la «Cruz». Esta meditación permite sumergirse en el Paramatman y conocer —en la Unión con Éste— Su Infinidad.

Desde entonces el practicante espiritual comienza a dominar el escalón más alto de la Autorrealización*.

* * *

Toth el Atlante (Hermes Trismegisto), Pitágoras, Krishna, Jesús el Cristo, Gautama Buda y los Mesías de nuestros días, Babaji y Sathya Sai, proclamaron que la obtención de la Unión con el Creador es el significado y la Meta de nuestras vidas [2, 5, 8, 10, 13, 15-18].

La ignorancia religioso-filosófica de las masas humanas, implantada por varias sectas, es lo que hace que mucha gente se agite por no comprender la razón de su aparición en la Tierra y se entregue a la narcomanía, al suicidio, a la delincuencia y al odio hacia todos…

No obstante, surge una pregunta: «¿Qué debemos hacer para alcanzar esta Meta?».

No podemos contestar sin que examinemos nuevamente el proceso del desarrollo de las almas.

El Absoluto sigue desarrollándose y evolucionando. Es un proceso constante y es lo más importante que debemos entender.

Este proceso marcha mediante la creación de las partículas individuales de la energía (purusha) que, encarnándose en los cuerpos materiales, crecen, se desarrollan y se perfeccionan gradualmente para lograr el nivel de la Perfección que les permita llegar a ser dignos de afluir a la Conciencia Primordial, enriqueciéndola de esta manera.

Para esto se crean las «isletas» de la materia —estrellas y planetas— en diferentes partes del universo. Luego en los planetas adecuados comienza el desarrollo de los cuerpos orgánicos, en los cuales se encarnan los gérmenes de las almas.

Así se originan y siguen desenvolviéndose dos procesos evolutivos simultáneos dirigidos por Dios: el proceso de la evolución de los cuerpos orgánicos y el proceso de la evolución de las almas encarnadas en éstos.

En el segundo caso, las almas se encarnan muchas veces en los cuerpos de cada vez mayor complejidad, pasando consecutivamente las etapas de la vida vegetal, animal y, finalmente, humana.

Entonces, nuestra tarea consiste en perfeccionarnos activa y concientemente para afluir —ya siendo Almas desarrolladas hasta el nivel Divino— a la Conciencia Primordial y continuar viviendo en Ella, convirtiéndonos para siempre en Sus Partes Inalienables, actuando ya desde Ella y ayudando a otros seres en su evolución.

Ahora cuando hemos comprendido el significado de nuestras vidas en la Tierra, es oportuno empezar a examinar cómo lo podemos realizar de la mejor manera.

* * *

Cada persona intelectualmente desarrollada puede darse cuenta de la gran diversidad de otras personas alrededor. No se trata de las diferencias externas, como el sexo, nacionalidad, color de piel o de cabello y cosas por el estilo (¡Todo esto no tiene importancia!), sino primeramente de la calidad de las almas.

Existen dos factores principales que predeterminan la calidad de una u otra alma y también, correspondientemente, sus posibilidades para el perfeccionamiento espiritual. Son: a) su edad psicogenética* y b) las cualidades que fueron desarrolladas por esta persona-alma en las últimas etapas de su evolución personal. Estas cualidades pueden ser tanto positivas como negativas; con otras palabras, favorecer al proceso evolutivo de esa alma y obstaculizarlo.

Pero ¿cómo entender cuáles son las cualidades negativas (o defectos, vicios) y cuáles son las positivas? ¿Existe un criterio objetivo?

Pues, por ejemplo, para la mayoría de alcohólicos el criterio será el siguiente: ¡Tomas conmigo, entonces somos amigos para siempre! ¡No tomas, entonces no me respetas y, por lo tanto, eres mi enemigo!

En algunas sectas religiosas fue y es considerado una valentía… matar a los «infieles». ¡Y cuando más los matas, dice, más posibilidades tienes para llegar al paraíso!

Podemos enumerar muchos ejemplos aborrecibles de este tipo, que conciernen generalmente a los prejuicios nacionales y sexuales, a los vestidos inapropiados y así sucesivamente.

Este tipo de moralidad predomina en las masas de las almas éticamente pervertidas, que viven buscando los objetos para su odio todo el tiempo. Ellos, además, enrolan en sus filas a otras almas, almas jóvenes, que, por lo tanto, son muy dóciles, y les arrastran en pos de ellos al infierno.

Sin embargo, Dios permanentemente propone a las personas encarnadas lo opuesto. Les propone amar, regalar, ser tiernos y solícitos los unos con los otros, perdonar, no enojarse… [2,5,8,9,13,14-18,21]

Alguien puede preguntar: entonces ¿por qué no limpiamos la Tierra de «éstos»? ¡Así todos podrían vivir más contentos y alegres! ¡Y Dios, por fin, podría venir a nosotros y hacernos felices!

Pero Él tiene otro punto de vista.

Él Mismo declara que Él es Amor (1 Juan 4:8) y propone aprender esto de Él (Mateo 11:29). ¡Sin embargo, para acercarse a Dios, hay que dar pasos reales de la auto-transformación cualitativa, aproximándose de esta manera a Él, al Ideal de la Perfección! (Santiago 4:8)

Él también es la Tranquilidad y la Sutileza máxima, y nos sugiere aprender lo mismo [8-13,18].

Además, nos habla de la Integridad del Absoluto, nos aconseja que afluyamos a esta Integridad y vivamos en aquellos estados de la conciencia que nos acostumbran a la Unificación, a la Unión con Él, y no a la separación.

Pero ¿cómo podemos llegar a la Unidad con Él, si nos hemos acostumbrado a decir «no» a todos en respuesta a todo?*

¡Por lo contrario, debemos dominar la habilidad de unirnos en el Amor para poder hacerlo finalmente con el Amado Principal!

El símbolo de amor y de unión es siempre «si», no el «no».

¿Y cómo podemos enamorarnos sinceramente (y no solo de palabras) del Creador, si no hemos aprendido a enamorarnos ni siquiera de las personas?

Tampoco podemos esperar el amor-ternura del Creador, si no sabemos amar Su Creación, si no somos cuidadosos y respetuosos con la naturaleza en general y con los seres encarnados en particular: con las plantas, animales, humanos.

* * *

Dios legó a las personas no matar (Éxodo 20:13) y no usar para la comida los cuerpos de los seres que tienen sangre (Génesis 9:4; también [9]). Pero ¿cuántas personas observan estos mandamientos? Y por no cumplirlos sufren de las agravaciones de sus destinos: de las enfermedades y de incapacidad de progresar en el Camino hacia el Creador.

Cada uno de nosotros debe pensar constantemente cómo Dios quiere que yo sea. Seguramente, hay que escuchar también lo que otras personas dicen a respecto, pero detrás de estás opiniones uno debe aprender a percibir la Voluntad de Dios.

Reflexionemos: ¿por qué Jesús recomendó no exigir lo que fue robado, y hasta dar al bandido más de lo que quiere quitar y a aquel que te golpeó en una mejilla volverle otra también (Mateo 5:39-42)? Jesús lo aconsejó ¡para que aprendamos a permanecer, independientemente de las circunstancias, en el estado de amor y jamás salir de éste! ¡Pues, cualquier salida del estado de amor nos aleja del Creador!

El desarrollo de la habilidad de sintonizarse con la belleza de la naturaleza y con las mejores obras de arte, el control sobre la propia esfera emocional, la conducta y el estilo de vida basados en tranquilidad y actitud luminosa y benévola hacia cualquier ser —encarnado y no encarnado— ¡todo esto es lo que nos prepara para la ascensión a las alturas de la Perfección!

Luego la etapa fundamental en esta ascensión es el dominio del sistema de autorregulación psíquica, elaborado por nosotros [9 y otros].

Este sistema incluye la limpieza y desarrollo de las estructuras energéticas principales del organismo (chakras y meridianos), ¡porque es imposible sintonizarse con la Sutileza Divina de los Espíritus Santo y del Creador desde un cuerpo contaminado con las energías groseras, que se originaron principalmente de propias emociones negativas y de la nutrición-contaminadora incorrecta!

Además, en este sistema ponemos énfasis en el desarrollo del corazón espiritual [1-18,21], la parte del alma que puede empezar a desarrollarse en el chakra pectoral, anahata.

Este chakra es una zona emociono-génica de la esfera emocional volitiva, la que es responsable de la generación de las emociones de amor. Simple traslado de la concentración de la conciencia a este chakra permite deshacerse de los estados groseros, destruir los pensamientos patógenos dominantes y experimentar las emociones claras y puras de amor.

Sin embargo, aparte de la trasformación cualitativa, la conciencia también puede crecer cuantitativamente.

Por ejemplo, uno puede crecer como conciencia en los estados groseros y encontrarse seguramente en el infierno después de la muerte de su cuerpo.

O puede crecer como corazón espiritual y de esta manera, a través del refinamiento y ampliación, llegar a ser un corazón espiritual grande. Entonces podrá percibir directamente a los Espíritus Santos y después al Creador en Su Morada. También obtendrá la posibilidad de comunicarse con Ellos muy fácilmente, como lo hacemos con las personas más cercanas. Además, podrá intentar abrazar al Creador Infinito, sumergiendo en Él y extendiendo allí los propios brazos de la conciencia, unidos al gran corazón espiritual. Si logra esto, podrá sumergirse en Él completamente*, unirse con Él, convirtiéndose en Él.

¿Y qué debe hacer luego?, luego debe instruirse como actuar ya desde Él, aprendiéndolo de los Espíritus Santos, de Aquellos Que habían entrado allí antes.

* * *

Tal nivel de la comunicación con la Conciencia Primordial y con Sus Representantes permite a Aquellos Que lo lograron evaluar con seguridad todos los intentos del avance espiritual hechos por otros buscadores del Camino y ayudarlos a evitar los errores*. También permite transmitir la Voluntad del Creador y Su Enseñanza directamente a las personas.

¡Pero les pido no caer en error que muchos cometen pensando que Dios ayudará —a través de dichos Intermediarios o directamente— a alguien en sus deseos egoístas! ¡Dios no es un sirviente para nosotros! ¡Al contrario, nosotros debemos ser los sirvientes de Dios!

Respecto a las personas, el interés del Creador consiste en su desarrollo y crecimiento espiritual correctos, y Él está dispuesto a hablar con ellas casi únicamente de este tema. Como un ejemplo, pueden servir la metodología del Camino Recto, regalada por Él, y las biografías [8] de los Maestros Divinos, o Espíritus Santos, que demuestran diferentes variantes del avance espiritual, de las cuales cada uno puede escoger para sí aquella que sea más conveniente.

¡Los deseos egoístas son incompatibles con el Camino espiritual y no pueden tener lugar en las relaciones con Dios! Es así ya por el simple hecho (y no sólo por éste) que ellos separan al hombre de Dios, contraponiendo el «yo» humano a Él.

¡El que se está acercando a la Perfección sirve totalmente a Él, y no a uno mismo! ¡Su servicio es un sacrificio! ¡Pues, tiene sentido «sacrificar a Dios» la propia vida, y no las vidas ajenas, como lo hacían y hacen los seguidores de las sectas primitivas!

Y entonces, ¡habiendo sacrificado sus propios intereses y su propio «yo», el hombre afluye al Gran «Yo» del Primordial!

* * *

Lo más importante en el Camino espiritual es el desarrollo del corazón espiritual, lo que será útil para todas las personas, incluso, para los niños.

También es necesario estudiar y tratar de cumplir los principios éticos sugeridos por Dios y enseñarlo también a los niños. Sin embargo, en este caso hay que tener en cuenta su edad. Por ejemplo, si les enseñamos «volver otra mejilla» incondicionalmente, esto disminuirá sus posibilidades para desarrollar el poder del alma, sin el cual no podrán mantenerse firme en el Camino espiritual. El hombre al principio debe aprender a luchar, desarrollando a través de esto la fuerza de voluntad y el carácter organizado y enérgico, entre otras cosas. ¡Y solamente después será oportuno seguir todos los consejos de Dios, pues éstos son para los adultos!

Además, ¡es esencial desarrollar el intelecto por todos los medios! Pues sin éste, ni siquiera es posible entender completamente y poner en práctica los principios éticos sugeridos por Dios. Y para comprender la estructura multidimensional del Absoluto y luego estudiarla prácticamente, sin peligro para salud, se requiere un intelecto aún más desarrollado.

Podemos reafirmar que principalmente del nivel del desarrollo intelectual depende hasta cuanto una persona podrá avanzar en el Camino.

No todos logran transitarlo rápidamente. Sin embargo, debemos tratar de hacer lo máximo en este respecto. ¡Porque así, además, creamos el karma positivo (el destino positivo)! ¡De aquí la vida se hace más luminosa y feliz! ¡Y cuanto más transitamos ahora, menos nos queda para el futuro!

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